Por seguridad derriban salones en primaria
08 de agosto de 2016
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16:07
Uriel Morales Pérez/Quadratín
MORELIA, Mich., 8 de agosto de 2016.- Apoyados con maquinaria pesada, trabajadores iniciaron la demolición de algunos espacios de la escuela primaria Maestras Cardiel, en la colonia Infonavit Manantiales.
Esta medida, de acuerdo con directivos y autoridades educativas, se dio porque los salones ya registraban severo deterioro en su estructura debido a que el plantel se encuentra en un terreno con una falla geológica.
Esta determinación se dio para evitar cualquier situación de riesgo para los menores de edad que estudian en la institución y que por el momento siguen de vacaciones.
Una de las madres de familia indicó que esta situación de preocupación es latente, pues la zona presenta un nivel de riesgo por lo irregular del terreno.
Desde hace varios años habían solicitado que se atendiera la problemática, pues con el paso del tiempo los salones se agrietaban cada vez más, y estas aulas eran las que mayor desgaste registraba.
Las actividades se hacen en estos días para que se encuentre la escuela lista para cuando inicie el nuevo ciclo escolar no se desarrollen trabajos de restauración con la presencia de niños y maestros al interior.
En 2015 Quadratín estuvo en el plantel y conoció la postura de vecinos y de una de las profesoras que desempeña también las labores de directora y reconocían la situación del plantel, pero sabían que la situación es general en toda la colonia, pues existe falla geológica.
Además, la escuela se encuentra junto a una barranca y por ello tomaban las respectivas precauciones.
“Por cómo están ya estos lugares es peligroso estar dentro de los salones, nosotros ya pedimos apoyo para rehabilitarlo y nos dijeron que ahí ya no se puede construir, por eso solicitamos que estos salones los reubiquen a lado de lo que era bodega y ahora es un salón”, indicó en aquel momento Marisela López, quien era directora del plantel en el turno vespertino.
Una de las aulas era utilizada como biblioteca, pero ante las severas grietas se optó por emplearla como bodega; uno de los salones aún funcionaba como un pequeño centro de cómputo en un espacio hacinado y frío que en algunos recovecos mostraba los estragos del tiempo y la falla geológica; ahí donde los niños, sin tener nociones del peligro, acudían a prepararse académicamente.