Zonas naturales están deterioradas: investigador
MORELIA, Mich., 4 de septiembre del 2011.- La mayoría de los ecosistemas de la República Mexicana han sido mal usados porque los convierten en sistemas productivos, reconoció Jorge Meave del Castillo, presidente de la Sociedad Botánica de México.Además de ello, dijo, que la mayoría de las zonas naturales están deterioradas, sin embargo, comentó que hay regiones donde existe un buen estado de conservación de los ecosistemas o están siendo utilizados de manera ordenada.“En el país no se ha logrado coexistir la utilización de la tierra para procesos productivos con la conservación de la naturaleza”, precisó el también catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).Meave del Castillo detalló que los gobiernos del orden federal, estatal y municipal no contemplan entre sus políticas gubernamentales la designación de un área protegida al momento de destinar una región para la producción. “Transforman completamente la zona; un terreno forestal donde hace 20 o 30 años había árboles, ahora no hay ni uno solo lo que provoca un cambio radical en el funcionamiento del ecosistema”, abundó.Explicó que la deforestación de los bosques afecta los servicios ecosistemicos, tales como la conservación de la temperatura, provisión del agua y la protección del suelo fértil “hay veces que no los vemos pero que son esenciales para el mantenimiento de la vida humana”.En entrevista, el catedrático de la máxima casa de estudios en el país reconoció que en la entidad ha habido procesos de cambio de transformación muy importantes “sé que es un estado con vocación forestal importante y tienen ejemplos de explotación forestal planeadas y de desarrollo muy exitosos”.“Si pudieran concentrarse en una explotación adecuada de los bosques podrían tener mucho más beneficios ambientales y económicos que otros sistemas de proyectos productivos”, afirmó Meave del Castillo. POLITICOS NO SE PREOCUPAN EN EL TEMA DE LOS ECOSISTEMASEn su calidad de catedrático, dijo que no ha conocido a ningún político de ningún instituto que esté genuinamente interesado en el ambiente como una de sus banderas políticas. “Algunos hablan del ambiente porque el tema está de moda. Y otros opinan sobre el tema porque si no lo hacen se ven mal”, precisó Jorge Meave del Castillo.