Recorre directiva de Monarcas la Ruta Don Vasco
MORELIA, Mich., 20 de mayo de 2011.- De visita por Michoacán, Ricardo Salinas Pliego, Presidente del Grupo Salinas; Gustavo Guzmán Sepúlveda, Director General Azteca Telecom y Álvaro Dávila Alanís, Presidente de Monarcas Morelia, aprovecharon para conocer un poco de la Ruta Don Vasco. Acompañados por el Secretario de Turismo del Estado, Genovevo Figueroa Zamudio y la titular del INAH en Michoacán, Lizbeth Aguilera, la Directiva del equipo Monarcas, recorrió el atrio Tzintzuntzan, donde se tomó fotografías entre los centenarios olivos y conoció las diversas acciones que se han realizado a la fecha para restaurar el conjunto arquitectónico franciscano, sanear los añosos árboles y poner en valor la riqueza cultural del pueblo purépecha. Salinas Pliego, titular de una de las dos cadenas televisivas más grandes de México también tuvo oportunidad de conocer la gastronomía tradicional de Michoacán y las pirekuas, el canto del pueblo purépecha: dos piezas del acervo cultural de la entidad que a partir del invierno pasado forman parte de la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad ante la UNESCO. Los trabajos de saneamiento ambiental del Atrio de los Olivos y la recuperación del espacio arquitectónico, recibieron el año pasado una inversión de diez millones de pesos por parte de la federación, el estado y la sociedad civil a través de “Adopte una obra de arte”. Las obras del atrio concluyeron este año, justo a tiempo para cumplir con sus funciones –como lo ha hecho desde hace 4 siglos- en el marco de las tradiciones de Semana Santa.La recuperación del conjunto arquitectónico franciscano de Tzintzuntzan inició hace casi una década y la última etapa incluyó el levantamiento de la barda atrial con total apego a la técnica constructiva original; saneamiento de los olivos con la participación del principal experto que tiene México en esa materia; ampliación de los caminos procesionales; mejoramiento de la fachada principal del Ex Convento de Santa Ana y colocación de piso en torno a las “pozas” o estaciones del Viacrucis, entre otras obras. Al interior del convento: la colocación de piso en el patio central, con una técnica inspirada en el trabajo mudéjar que se observa en el techo de las esquinas del inmueble.