Plantea Ernesto Garzón que una sociedad justa aspira a ser homogénea
MORELIA, Mich., 26 de mayo de 2011.- Los derechos fundamentales están acorralados en nuestras sociedades porque no siempre están bien defendidos por quienes olvidan la no negociabilidad de la dignidad humana, señaló el Dr. Ernesto Garzón Valdés, reconocido filósofo del derecho y politólogo. Planteó que el ideal de una sociedad justa es una sociedad homogénea, y la solución a estos problemas es la protección de los derechos fundamentales tanto de las mayorías como de las minorías.Durante la conferencia “Minorías y Democracia”, el Doctor en Derecho reconoció que en todas las democracias siempre ha habido minorías, sin embargo, estos grupos al margen de la ley están presentes en contra del valor de la igualdad “porque al decir que eres parte de una minoría, entonces estás diciendo que no eres igual que los demás”.Señaló que los derechos fundamentales son antiutilitarios y se encuentran al margen de cálculos numéricos, aun cuando “vivimos en tiempos en que no tienen cabida los principios básicos del derecho, poniendo en tela de juicio la esencia misma del Estado”.Reflexionó que una minoría pasiva conspira contra la igualdad, porque el simple hecho de existir gente que se pretende diferente viola el principio de igualdad, de igual forma que las minorías activas.Ante el problema de determinar cómo incluir a las minorías en una sociedad democrática, existen varias formas, entre ellas la aplicación de políticas paternalistas o restrictivas, señaló durante la disertación organizada por el Tribunal Electoral de Michoacán, el Instituto Electoral del Estado y la Sala Regional Toluca del TEPJF.“Son dos formas de evitar que por pasividad o acción se destruya el valor igualdad”, dijo Garzón, en la sede del Poder Judicial del Estado.Al respecto Jaime del Río Salcedo, Presidente del Tribunal Electoral del Estado, agradeció la presencia del Dr. Garzón en tierras michoacanas, ya que reflexionar sobre el entorno cultural de los presupuestos éticos y jurídicos de la democracia, en palabras del profesor Garzón, permite tener la oportunidad de tomar una actitud optimista o pesimista frente a nuestro destino influye en el comportamiento cívico de cada cual.