México, segundo lugar mundial en número de fumadoras
MORELIA, Mich., 30 de mayo de 2011.- México es el sexto lugar mundial en número de fumadores y el segundo en fumadoras, de acuerdo a cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS). A propósito del Día Mundial sin Tabaco, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía infomó que cinco millones de personas al año mueren a causa del tabaco, lo cual representa uno de cada diez adultos; cifra superior a las defunciones ocurridas por VIH o SIDA, tuberculosis y paludismo juntas; además, se estima que para 2030, las muertes a causa del tabaco aumentarán a 8 millones de personas al año.Entre las sustancias que contiene el tabaco se encuentran la nicotina, que es altamente adictiva, y el alquitrán, componentes que resultan tóxicos y que son precursores de cáncer. Además, el consumo del tabaco es un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares y respiratorias como el enfisema pulmonar.De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), en nuestro país se gastan más de 75 mil millones de pesos al año en la atención de enfermedades relacionadas al tabaquismo. Considerando que México es el sexto lugar mundial en número de fumadores y el segundo en fumadoras, resulta imperativo continuar con las acciones orientadas a prevenir el inicio del consumo, a proteger a los no fumadores y apoyar a los fumadores para que abandonen el consumo.En 1987, la Asamblea Mundial de la Salud marco el 31 de mayo como el Día Mundial sin Tabaco, con la finalidad de hacer hincapié en la epidemia que constituye el consumo de tabaco. En este sentido, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presenta un panorama nacional sobre los efectos de hábito en la población mexicana.Algunos estudios muestran que, independientemente del tipo de droga, cuando su consumo inicia a edad temprana, la relación de abuso y dependencia es mayor. Por ello, conocer la edad de inicio al tabaco es un indicador que permite estimar la probabilidad de recaída después de un tratamiento para abandonar este hábito, o bien de fumar de manera reiterada en la edad adulta, proceso similar al inicio temprano de consumo de alcohol y su ingesta problemática. En el caso específico del tabaco, su consumo a edad temprana responde a diversos factores, entre los que destacan la facilidad de acceso, presión social y la publicidad; además de ser considerado como una puerta para iniciar con la utilización de otras drogas, como la marihuana y el alcohol.De acuerdo con la Encuesta Global de Tabaquismo en Adultos 2009, la edad crítica de inicio para el consumo diario del tabaco en nuestro país es entre los 15 y 17 años, afectando principalmente a los hombres (46.3% contra 35.4% de las mujeres); el segundo grupo más afectado son los varones menores de 15 años (24.5%) y las mujeres de entre los 18 y 19 años. Esta información reafirma la importancia de realizar intervenciones tempranas orientadas a disminuir los factores de riesgo que llevan al consumo de tabaco, principalmente entre niños y jóvenes, pues si bien se observa que aún después de cumplir la mayoría de edad hay quienes empiezan a fumar.Actualmente, son fumadores 15.9% de la población mayor de 15 años, entre ellos hay una mujer por cada tres hombres. Las tendencias muestran que los hombres fuman más que las mujeres, independientemente del tipo de consumo, pero destaca que son ellos quienes presentan el porcentaje más alto entre los exfumadores (21%). Asimismo, se ha encontrado que son las mujeres quienes tienen mayor problema para dejar de fumar y si lo hacen, generalmente reinciden. Esto se debe, esencialmente, a que los reemplazos de nicotina usados en programas para dejar de fumar no resultan eficaces para controlar su deseo de fumar; además, tienen mayor síndrome de abstinencia y les preocupa aumentar de peso por dejar de fumar. Por otra parte, es importante destacar que 69.4% de la población mayor de 15 años nunca ha fumando, siendo mayor la proporción de mujeres; 8 de cada 10 mujeres contra 5 de cada 10 hombres.Si bien el impacto del tabaquismo se traduce habitualmente en consecuencias para la salud, este problema también tiene impactos económicos. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), este consumo cuesta a la economía mundial $200 mil millones de dólares al año. Las entidades encargadas de proveer servicios de salud desembolsan una cantidad importante para el tratamiento de enfermedades relacionadas, incluyendo las licencias médicas para dicho tratamiento. Además, el tabaco llega a incapacitar a la población cuando se encuentra en la cúspide de la vida productiva, limitando la fuerza laboral de los países y afectando la economía de las familias. En el mismo tenor, la OMS refiere que según la literatura científica, en los hogares más pobres de algunos países de bajos ingresos, el gasto en consumo de tabaco representa 10% del gasto familiar.Durante 2009 en México, para solventar el consumo de tabaco un fumador gasta en promedio $456.80 pesos mensualmente; los hombres gastan más que las mujeres, con una diferencia de $114.90 pesos; mientras que quienes más gastan son la población de 45 a 64 años ($573.80 pesos) y en contraste los jóvenes fumadores de 15 a 24 años son los que gastan menos ($295.10 pesos).