Más de 18 millones de niños mexicanos, en riesgo de sufrir bullying
MORELIA, Mich., 18 de julio de 2011.- Ante el incremento del acoso escolar denominado bullying es imperativo sumar esfuerzos y diseñar estrategias a fin de prevenirlo y erradicarlo.De acuerdo con un boletín de prensa, con el objetivo de contribuir a resolver este problema, la CNDH cuenta con el Programa Nacional para Abatir y Eliminar la Violencia Escolar.Ha repartido en las entidades y centros escolares materiales para sensibilizar a maestros y alumnos respecto a los beneficios de vivir en un ambiente seguro.Además de distribuir carteles, también entrega folletos y dípticos acerca del derecho de las niñas, niños y adolescentes a recibir educación libre de violencia, tal como lo establece la legislación nacional e internacional.De igual forma proporciona trípticos para prevenir la violencia entre estudiantes, profesores, autoridades escolares y padres de familia.La proliferación de actos de violencia física y emocional, representa un riesgo para más de 18 millones de niños que estudian primaria y secundaria.Es un fenómeno que se ha ido generalizando en las últimas décadas y que lastima de manera seria a niñez mexicana.Se estima que tres de cada diez estudiantes de primaria ha sufrido alguna agresión.La CNDH atiende quejas en contra de autoridades escolares que tengan una conducta que de lugar a la violencia y vulnere el derecho fundamental de niñas, niños y adolescentes a tener una educación de calidad.Esta violencia tiene su origen en los primeros años de vida de las personas y se va reproduciendo, por lo que se debe encontrar la forma de prevenir y evitar que a futuro esos menores maltratados puedan convertirse en delincuentes.La Comisión Nacional alerta también sobre la nueva modalidad del fenómeno, denominado cyberbullying, en donde a través de páginas de Internet, incluidas redes sociales, se busca lastimar, afectar y dañar la imagen de la niñez.Se debe evitar ese maltrato y abuso, dejando en claro que se trata de un comportamiento reprobable que por ningún motivo debemos aceptar.La educación y el desarrollo infantil en un ambiente adecuado son derechos consagrados en la Constitución y en diversos tratados internacionales que nuestro país ha ratificado.