En Morelia inició el narcoterrorismo: ombudsman
MORELIA, Mich., 12 de septiembre de 2011.-Con el lanzamiento de granadas a la población durante la celebración del Grito de Independencia en Morelia, hace tres años, “inició en México la etapa del narcoterrorismo”, afirmó el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), Víctor Manuel Serrato Lozano, quien aseguró que el Ejército Mexicano y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), de la Secretaría de Gobernación, “estaban enterados de que algo muy grave iba a ocurrir”. El Ombusdman michoacano, manifiesta sus dudas sobre la responsabilidad de los presuntos culpables de lanzar las granadas que dejaron ocho muertos y 72 heridos en la Plaza Melchor Ocampo, la noche del 15 de septiembre del 2008, durante la celebración del Grito de Independencia. “Sería muy lamentable que fueran chivos expiatorios y se les culpara solamente para limpiar las estadísticas”. El índice de impunidad en el país es del 98 por ciento, resaltó. Mientras que para la Dirección de Atención a Víctimas del Crimen, dependiente de la Procuraduría General de la República (PGR), el caso concluyó desde el año pasado con la última atención a los afectados; para la CEDH, sigue abierto al mantener el monitoreo sobre el proceso penal a los tres detenidos que se les imputa el atentado contra los michoacanos. El expediente fue remitido dos años después a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), donde hasta el momento no se ha emitido recomendación alguna, aunque inicialmente la visitaduría en Morelia, elaboraba la recomendación para el Secretario de Gobierno, el Procurador de Justicia del Estado y la entonces Secretaria de Seguridad Pública estatal, lo que quedó sin efecto por instrucciones de la CEDH, al recibir un oficio de la SSP de Michoacán, donde mencionaban que las autoridades federales tenían conocimiento de lo que podía ocurrir .LAS VICTIMAS El 15 de septiembre de 2008, a las 23:00 horas, cuando en el balcón central del Palacio de Gobierno de Michoacán, ante miles de michoacanos concentrados frente a la Catedral de Morelia y la Plaza Melchor Ocampo, el gobernador Leonel Godoy Rangel, hacía tañer la réplica de la Campana de Dolores, para lanzar los vítores a los Héroes que nos dieron Independencia, se escuchó el estruendo y fogonazo de lo que en un inicio, se creyó, era uno de los juegos pirotécnicos y a escasos cinco segundos cundió el pánico por la explosión de una granada a escasos 80 metros de la sede oficial del poder Ejecutivo de Michoacán. Casi de manera simultánea, a tres cuadras sobre la Avenida Madero, frente al Templo Las Mercedes, se registró la explosión de otra granada. En estos atentados murieron: Elisa Guerrero García, Leticia Tapia Guerrero, María del Pilar Navarro Mendoza, Gloria Alvarez Bautista, Alfredo Sánchez Torres, Martha Elena Quintero Brambila, Juan Antonio Ríos Pescador y el menor Angel Uriel Herrera García. Los lesionados fueron, con heridas que fueron desde la pérdida de miembros, hasta lesiones por esquirlas fueron: María Santos García Bernabé, Froylán Zamora Barajas, Angélica Jazmín Bucio Guzmán, Leticia Pérez Pérez, Antonio Quiroz Sandoval, Juan Manuel Manríquez Gaytán, Julio César López Martínez, Arturo Francisco Luna Márquez, Ricardo Iván Figueroa Martínez, Abel García Pantoja, Fernando Orozco Olalde, María Daniela Hernández Silva, Araceli Olalde Guzmán, María Guadalupe Orozco Zavala, Rita Alvarado Trejo, Víctor Alfonso Díaz Tapia, Mauricio Benítez Aguilar, Alejandro Sandoval Padilla, Salvador Díaz Tapia, María Guadalupe Hernández Arreola, Luis Díaz Tapia, Maximiliano Benítez Olalde, José Eduardo Villezca Cázarez, Belén Zavala Rodríguez, José Angel López Bucio, Cleotilde López Hernández, Salomón Aguilar Torres, David Reyes Hernández, Viridiana Araceli Bucio Guzmán, María Serriteño Serriteño, José Julio Maldonado Navarro, María Trinidad Orozco Zavala, Celestino Cortés Sebastián, Blanca Maribel Luna Morales, Manuela Lizbeth Manríquez Hernández, Bertha Guadalupe González Martínez, Carmen Liliana Rico Urbina, Antonio Díaz Sandoval, Ana María González Cisneros, Rocío García Guerrero, Diego López Alvarado, Bárbara Galilea Benítez Olalde, Salvador Hernández Arreola, Hugo Michael Ordaz Alvarado, Blanca Edith Aparicio Avila, Luis Angel Bucio Guzmán, Ana María Rico Urbina, Alexa García Guerrero, Ariadna Cuevas Bravo, Enrique Benavides García, Pedro José Santillán Cano, Dulce Jesús Mora Cortés, Enrique Rodríguez Salcedo, Vidalia Anzorena Castro, Teresa García Márquez, Jazmín Montaño Arreola, Rafael Bucio Márquez, Martha Arreola Alvarado, Martín Montaño Herrera, Juan Carlos González Ochoa, Víctor Gómez Avalos, José Luis Pérez Alvarez, María Teresa Bedolla Correa, Samuel Alcántar Reyna, Yolanda Reyna, Jesica Medina Medina, María Gloria Mora Cortés, Kenia García Pérez, Francisco Cancino Fuentes, Gloria López Ruiz, Josefina Alvarez Ramírez y Luis Daniel Hernández Alvarado. La visitadora Región Morelia, de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Ada Elena Guevara, de inmediato se constituyó en la zona donde ocurrieron los atentados y al día siguiente se le unió el personal enviado de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, con quienes recorrió los hospitales donde se atendía a las víctimas. Llamó la atención que frente al Hospital Regional, un grupo de médicos y enfermeras adscritos a la Secretaría de Salud de Michoacán que realizaban un paro de labores, depusieron su actitud para atender a los afectados.OMBUSDMANA tres años del atentado, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Víctor Manuel Serrato Lozano, aseguró: “Fue la inauguración de la etapa del narcoterrorismo en el país. Morelia fue el lugar donde la delincuencia organizada manifestó estar decidida a atentar contra la vida de la colectividad y no solamente entre ellos”.Recordó que en aquellos momentos las víctimas eran la prioridad, “ junto con la CNDH acudimos a los hospitales, IMSS, Hospital de la Mujer, Hospital Regional entre otros. Recuerdo que había un paro de trabajadores de la Secretaría de Salud, quienes muy solidariamente regresaron a sus labores y fue posible atender con prontitud, oportunidad y adecuadamente a las víctimas”.Posteriormente el Congreso del Estado emitió una normatividad para algunas pensiones a los deudos de quienes murieron y para quienes quedaron con alguna discapacidad permanente o temporal. “Algunos no se atrevieron a llamarle terrorismo –retomó Víctor Manuel Serrato-, pero no tengo duda que donde se lanzan explosivos, donde la comunidad está reunida en los festejos patrios, para mi es terrorismo y negarlo es negar nuestra propia realidad”.Al preguntarle sobre la dirección en que iba el expediente, el Ombusdman respondió: “se encaminó inicialmente a la atención de las víctimas, posteriormente encontramos que las autoridades federales, el Cisen, el Ejército Mexicano, sí tenían conocimiento que algo muy lamentable podría ocurrir en la noche o en las fechas de los festejos patrios del mes de septiembre. Al tener el conocimiento de que las autoridades federales estaban enteradas, decidimos remitir el expediente a la CNDH, porque son delitos contemplados en una Ley Federal y son a las autoridades federales a quienes les competen”. Sobre la situación actual que a tres años de tales atentados, Serrato Lozano respondió:“Tengo conocimiento que aun se sigue el proceso a unas personas que se les imputa la comisión de esos actos terroristas. Las comisiones de derechos humanos debemos esperar a saber que sucede con esos imputados; sería muy lamentable que fueran chivos expiatorios. En algún momento la sociedad tiene dudas de que sean responsables de los hechos lamentables de esa noche trágica del 15 de septiembre. Sería muy lamentable para toda la nación que las autoridades quisieran vendernos la idea de que son los culpables y limpiar las estadísticas, cuando en realidad nos se hace justicia y no se da con los verdaderos responsables de esos granadazos”. Agregó sobre el ism,o tema: “Las comisiones, a tres años estamos muy al pendiente para conocer si los jueces definen que esos tres detenidos son los responsables y estamos muy al pendiente de la resolución del Poder Judicial de la Federación. Hay serias dudas de que sean los verdaderos autores de esos actos terroristas y no vamos a permitir que se le mienta a México y se utilicen chivos expiatorios para aparentar que se hizo justicia. No vamos a permitir que con ese asunto se vaya a aumentar el índice de la impunidad en este país que es del 98 por ciento considerando la cifra negra”.PGR-ATENCION A VICTIMAS Por su parte, el entonces director regional del Centro de Atención a Víctimas del Delito de la Procuraduría General de la República, Arnulfo Sandoval Cervantes, aseguró que de inmediato se movilizó el personal de la dependencia para prestar atención mediante las diferentes áreas de la dependencia, como fueron psicológica, asistencial, asesoría jurídica a ofendidos, a las familias de las víctimas y a las mismas víctimas. “El trabajo fue de manera inmediata en coordinación con los gobiernos del estado y municipal, se buscó y se dio la coordinación a través de las diferentes áreas como la Secretaría de Salud, la Secretaría de Seguridad Pública, el Ayuntamiento a través de la Secretaría de Desarrollo Social, de la Dirección de Salud Municipal. Fue una comunicación inmediata y el trabajo que se ha realizado en el Centro Regional de atención a Víctimas, siempre ha sido de mucho respeto, de colaboración, de excelente coordinación con las autoridades estatales y municipales y esto facilitó que de manera oportuna se pudiera intervenir en el lamentable accidente brindando atención a las personas afectadas”, aseguró Sandoval Cervantes.Interrogado sobre la periodicidad de la atención brindada, respondió que “no solamente fue de primer contacto, se dio de manera continuada y esto permitió que personas que así lo decidieran tuvieran atención psicológica hasta por un lapso de dos años”.El entonces funcionario federal mencionó que de los 72 heridos, tuvieron contacto con 55 víctimas directas “y se tuvo también la atención a 110 familiares de estas víctimas a quienes se les brindaron los servicios para que recibieran apoyo sicológico, médico, asistencial y orientación jurídica. El servicio tardo por un lapso de dos años, no fue un servicio que se haya visitado a las personas y se les haya dejado. Aquellas personas que llegaron a estar hospitalizadas y que aceptaron los servicios, posteriormente se les visitó en sus domicilios para poder seguir otorgándoles la atención. A través del centro se hicieron algunas gestiones en coordinación con el gobierno del estado, dándole seguimiento al programa de apoyo”. Arnulfo Sandoval concluyó al menjcionar: “Actualmente para nosotros en cuanto el servicio las personas se dieron de alta concluyó, pero esto no implica que las personas puedan regresar y retomar la atención que se presta en el mismo. El servicio queda abierto a pesar que llenaron una encuesta de satisfacción”. A tres años de distancia, el miedo no se desvanece, el recuerdo está latente la noche del 15 de septiembre del 2008 en Morelia, inició en México la etapa del narcoterrorismo.