A 5 años de la muerte de Winehouse: recuerdo de Carlos Cordero…
23 de julio de 2016
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20:06
Quadratín México
IUDAD DE MÉXICO, 23 de julio de 2016.- Descubrí su música en el Atahualpa, un bar en Salamanca, España, donde iba a la barra libre de copas de los jueves por 6€ con amigos y compañeros de piso (roomies) en mis tiempos de estudiante universitario.
Todavía no le llegaba la fama con su imperturbable estilo de flaca estilizada, tacones altos y vestidos cortos, peinado ‘beehive’, tatuajes a gogó y ‘cat eyes’. Pero se escuchaba imponente e irreverente como blanca privilegiada de una voz entre las cantantes más negras del jazz, el blues, el soul y el R&B, como Etta James y Billie Holiday, liras de Amy desde su primera producción discográfica Frank.