Techos desquebrajados y desesperación en colonia Primo Tapia
MORELIA, Mich., 17 de marzo de 2015.- Techos desquebrajados, inundaciones y cuantiosas pérdidas materiales fueron el resultado de los casi cinco días de lluvias atípicas en la colonia Primo Tapia de Morelia, uno de los lugares más azotados por las complicaciones climatológicas registradas.
Tras dos días sin la presencia de esas nubes que llenaban de pánico a los habitantes de la colonia citada, muchos se han visto en la tarea de comprar láminas y madera para edificar modestos techos que los arropen del duro frío que sigue vigente. Otros optan por recurrir al ayuntamiento para que se les apoye con lo indispensable, a fin reponerse del duro golpe que recibieron sin previo aviso.
Dentro de esos otros se encuentra la señora Carolina del Castillo Tapia, madre soltera de dos hijos, y responsable del cuidado de dos nietos, lo perdió prácticamente todo tras la oleada de lluvia y granizo que se manifestó con fuerza sobre la capital michoacana; situación que la rebasó física, mental, pero sobre todo económicamente.
Reseñó que previo a la llegada de las lluvias ella se encontraba ahorrando para reforzar su techo -hecho a base de lámina y cartón- sin embargo, fue tal la sorpresa del repentino cambio de clima, que en un abrir y cerrar de ojos, se encontraba desprotegida, con su suelo encharcado -por no estar pavimentado- y mirando como sus pertenencias iban poco a poco quedando inservibles.
Colchones, cobijas, ropa y un televisor en estado inservible, fueron las pérdidas materiales de la señora Carolina, quien lejos de pensar en reponer lo superfluo en su hogar, lucha por mantener a una familia conformada por sus dos hijos (un varón y una mujer), su nuera y dos nietos.
Tras el duro golpe, una decena de gallinas productoras de cinco huevos diarios son su principal fuente proveedora de alimento y, en ocasiones, la producción llega a ser de hasta dos o tres huevos.
El predio cuenta con tres cuartos -de cuatro por cuatro metros cada uno-. Uno de estos, es la habitación que comparte la señora Carolina con su hija; el otro es un modesto comedor; y el último es el cuarto en el que su hijo, su nuera y sus nietos pasan las noches. En un rincón, existe también un escusado, el cual se encuentra sin puerta alguna que impida la vista al exterior.
Ante esta situación, la señora Carolina se vio en la necesidad de recurrir a la Secretaría de Desarrollo Social, con la finalidad de solicitarles apoyo para edificar un techo digno que los proteja de las duras condiciones climatológicas que se viven hoy en día en la ciudad.
"Son como tres mil pesos entre lámina y vigas los que ocupo y pues...de dónde si con esfuerzos comemos", manifestó con un tono desencajado.
Como respuesta, la Secretaría de Desarrollo Social le brindará asilo a la familia de la señora Carolina en el Auditorio de Contingencias Lic. Servando Chávez, mientras se establece la gestión para apoyar económicamente a las familias afectadas de la colonia Primo Tapia.
La señora Carolina estaría pasando la noche de este martes en un albergue, alejada de sus gallinas y su modesto hogar, pero con la posibilidad de comer un plato de sopa caliente y dormir arropada bajo un techo digno.
Junto a esta historia se podrían escribir más de miles de colonos morelianos que viven en sectores olvidados, desprotegidos y sobre todo vulnerables a ser afectados de manera considerable por un repentino cambio climatológico como el vivido hace unos días.