Sin usar, 82 mdp de KCS para atender vialidades afectadas por el tren
MORELIA, Mich., 9 de agosto de 2013.- Ya no sorprende a nadie la estampa de las personas que cruzan las avenidas Francisco I. Madero y Siervo de la Nación por encima de los vagones del tren, cuando realiza maniobras, aunque todavía zarandea conciencias cuando alguna de ellas cae a las vías al intentar ganar tiempo y lo menos que pierde son las piernas.
Este año han ocurrido dos accidentes en Siervo de la Nación y los que se acumulen en tanto se concreta el proyecto del libramiento ferroviario a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), ya que la actual administración municipal descartó la posibilidad de construir puentes sobre esa avenida así como en el Periférico República, dos de las vialidades en las que el tráfico peatonal y vehicular se complica cada vez que pasa el ferrocarril.
Esa decisión, tomada con una visión de largo plazo, choca con la inmediatez de los morelianos afectados por las maniobras del tren que duran entre 60 y 90 minutos, alrededor de las nueve de la mañana, la una y media y las seis de la tarde, todos los días, tiempo durante el que no hay manera cruzar, a no ser por encima del tren.
“Es una imprudencia, más vale llegar un poquito tarde a cruzarse así porque no sabemos ni cuándo va a arrancar”, señaló Gabriela, una ciudadana que mostró su asombro al ver a una mujer embarazada y a un anciano haciendo malabares sobre los vagones del tren para no tener que esperar a que la locomotora avanzara y liberara el paso en la avenida Francisco I. Madero.
Ahí se construyó un puente, pero únicamente para aligerar el tráfico vehicular, no hay paso peatonal, por lo que las personas siguen arriesgando su vida al cruzar la avenida, aun cuando un empleado de la empresa ferrocarrilera informe sobre los momentos en que la máquina se mantendrá quieta para cruzar con alguna seguridad.
En la avenida Siervo de la Nación no hay vigía y es ahí donde han ocurrido más accidentes, uno de ellos a un familiar político de Alberto, quien prefiere llegar tarde a trabajar y perder su bono por puntualidad o salir dos horas ante de su casa para evitar retrasarse a causa del tren a correr riesgos.
“Uno es cuñado de mi hermano, a él le cortaron su pierna por andarse brincando el tren. Se movió cuando se estaba brincando, el muchacho cayó abajo y ahora no puede trabajar y está allí, en casa. Pero, gracias a Dios, la pierna es lo de menos, la vida es lo que cuenta. Yo por eso mejor me espero, más vale esperar y no una desgracia”.
Las razones por las que la gente se expone son de lo más variado: unos porque van a trabajar, otros a la escuela, algunos porque van a hacer alguna compra o simplemente de visita, como Alejandro, un joven que está ingresado en un centro de rehabilitación donde, dijo, le enseñan a vivir.
-Si quiere aprender a vivir, ¿cómo se arriesga a atravesar los vagones?
No tenemos permiso para venir a la casa. Ahora sí, “deshonestié”, vine a saludar a mi mamá, como estoy albergado y, más que nada, que me invite a comer; ya de ahí me voy “pal” grupo.
-Y por eso lleva tanta prisa…
Sí, fíjese que uno corre el riesgo, lo hago más que nada con mucho cuidado.
-Cuando estaba arriba se movió el tren.
Pero sabía que se iba a parar, tarda hasta 20 minutos. Tengo 10 años viviendo en esta colonia y ya se más o menos como trabaja.
Como él, la mayoría de los morelianos que se exponen a un accidente también lo saben. Rogelio es un vendedor ambulante de elotes que no se puede dar el lujo de detener su caminata a causa del tren.
- ¿Lo afecta el tren?
Pues cómo no, hay veces que dura una hora, media hora, y no nos deja pasar el tren.
-¿Por eso lo brincan?
Pues qué hacemos
-¿No le da miedo?
Sí, si se mueve pero, hay que correr el riesgo.
-¿Qué hace cuando se mueve?
Pues bajarnos rápido, qué otra cosa
-Pero está poniendo en riesgo su seguridad, su vida…
Sí, claro, ya lo sabe uno pero así es uno.
Itzigueri se desespera con el tren porque tres o cuatro veces al día le impide tomar el transporte para llegar a donde necesita ir y, aunque con miedo de sufrir un accidente, se lo brinca, incluso cargando un bebé: “Pues sí nos da miedo pero a veces también tenemos prisa y no nos deja llegar es así como la desesperación y ya y nos brincamos”.
Son cientos los ciudadanos que se brincan el tren cuando maniobra y se queda atravesado sobre la avenida Siervo de la Nación, otros esperan pero también desesperan y todos coinciden en la necesidad de construir no uno sino dos puentes, uno peatonal y otro para los vehículos.
Sin embargo, ha sido descartada la idea de suavizar la relación entre los morelianos y el tren, con la que la concesionaria Kansas City Southern de México donó 6.5 millones de dólares a la ciudad para la realización de obras que mitiguen las molestias que ocasiona a su paso por esta capital, y el dinero está guardado desde hace casi dos años.
Cuando se recibió ese recurso se decidió la construcción de un puente en el cruce de las avenidas Periodismo y Siervo de la Nación, obra que fue adjudicada de manera directa a la empresa Tekkne Proyectos y Construcción, pero el entonces alcalde provisional Manuel Nocetti Tiznado intentó revocar el contrato argumentando que se trataba de dinero público y la obra se debía concursar.
Su apreciación ocasionó un conflicto mercantil que llegó a los tribunales y todavía no se resuelve, pero, inevitablemente, la recisión del contrato conllevará una indemnización que la actual administración espera no sea muy onerosa, indicó el síndico municipal, Salvador Abud Mirabent.
“Ya llevamos un rato negociando con ellos la manera en que puedan sentirse aliviados con una indemnización, obviamente. Creemos que no va a ser muy costosa, la verdad es que todavía no había ni siquiera el proyecto ejecutivo, es decir, los costos en que ellos incurrieron no son tan grandes y creo yo que vamos a llegar a cabo una negociación exitosa para bien de todos los morelianos”, dijo.
El funcionario municipal explicó que cuando ellos llegaron únicamente se tenía un proyecto conceptual que incluía varias vueltas inglesas, movimientos poco usuales para Morelia, la presencia de varios semáforos que iban a hacer más conflictivo el tránsito en avenida Periodismo y la afectación de varios terrenos de particulares, sobre todo de un periódico: La Voz de Michoacán.
Por esas razones se decidió cambiar de lugar el puente al cruce de la vía del tren con periférico República, a la altura de la Pepsi Cola, pero al hacer los cálculos estructurales se detectó la presencia de una falla activa, cuyos movimientos podían ser compensados técnicamente, sólo que el presupuesto sobrepasaba con muchos millones al recurso disponible.
Así fue como quedaron descartadas las obras que amainen el conflicto entre el tren y los morelianos. A cambio, se planea orientar el recurso donado por Kansas City Southern de México a la reposición, ahora en concreto, de la superficie de rodamiento del patio de maniobras, por donde pasa la avenida Periodismo, drenaje e infraestructura hidráulica para evitar inundaciones en las colonias aledañas así como camellones y banquetas en esa calle.
Abud Mirabent señaló que la donación de Kansas City Southern no fue etiquetada para un puente sino que se creó un fideicomiso para la elaboración de proyectos estratégicos para el municipio de Morelia y, aunque se trata de dinero privado se utilizará en obra pública, por lo que una vez resuelto el litigio con Tekkne Proyectos y Construcciones se licitará la obra.
Abud Mirabent tiene claro que la salida del tren de la ciudad no será a corto plazo, que no le va tocar a la administración de la que forma parte: “yo le calculo que, bueno este es un tema que estaremos viendo en unos tres o cuatro años, las gestiones son permanentes con el gobierno federal, esto es cuestión de ellos, el balón está en su cancha pero nosotros no dejaremos de insistir en que sea un proyecto que rápidamente se ejecute para tranquilidad y beneficio de todos los morelianos”.
Con esa esperanza, ya se está planeando aprovechar la liberación de las vías ferroviarias para un tren metropolitano que traslade pasajeros de oriente a poniente de esta capital, inclusive a los municipios conurbados ya que mucha gente tiene su dormitorio en otro municipio pero su centro de trabajo se encuentra en Morelia.
La realidad es que el proyecto del libramiento ferroviario existe pero a la fecha no hay siquiera información disponible sobre los avances de su ejecución en la delegación de la SCT, ya que según personal del área de comunicación social todo se maneja a nivel central, en la Ciudad de México.