Silvano y su visita súper relámpago a la Costa/Sierra de Michoacán
COAHUAYANA, Mich., 25 de octubre de 2015.- El gobernador Silvano Aureoles Conejo realizó este domingo una gira de trabajo más que relampagueante a la región Sierra/Costa de la entidad.
Su objetivo, según dijo, fue conocer en menos de tres horas --que incluyeron la degustación de generosas mariscadas-- los daños que arrojó el huracán Patricia a su paso por la zona.
El mandatario estatal arribó al aeropuerto de El Ranchito a las dos de la tarde, donde tras los saludos de rigor, él y su comitiva más los alcaldes de Coahuayana y Chinicuila, se subieron a los vehículos preparados con los que conformaron un convoy que a toda velocidad se metió a la brecha de El Zapotal, en medio de cultivos de plátanos derribados, para luego, sin detenerse, llegar al pueblo de El Ticuiz.
En esta localidad coahuayanense, Silvano Aureoles entró a la casa de una familia damnificada que perdió parte del techo de la vivienda, y ahí simbólicamente entregó láminas, cobijas y una despensa, para luego intentar retirarse, empero la gente del pueblo lo rodeó y lo hizo escuchar sus peticiones de ayuda para remediar los daños, comprometiéndose el gobernador a mandar gente de diversas dependencias estatales para evaluar las afectaciones y determinar cómo apoyarlos.
Enseguida abordó su vehículo y, otra vez a toda velocidad, se dirigió a Boca de Apiza, donde realizó un recorrido viendo las afectaciones en las ramadas, y después, a las tres y media de la tarde, se sentó a comer mariscos en lo que quedó de la ramada de Conchita.
Ahí, a petición de los medios de comunicación que le acompañaban, dio unas declaraciones en las que dijo que afortunadamente los daños son menores a los que se esperaban, y a pregunta expresa de este corresponsal, negó que los albergues no hubieran estado listos y afirmó que todas las dependencias de su gobierno desde antes y a la hora de la emergencia estuvieron atendiendo a los más de 300 damnificados albergados.
Además, dijo que su gobierno promoverá el empleo temporal para ayudar a las familias que se vieron afectadas, para que se ayuden mientras se normaliza la situación.
Después, a las cuatro de la tarde con 40 minutos, el jefe del Ejecutivo estatal se levantó de la mesa y salió de la ramada Conchita, para en la calle entregar algunas colchonetas y agua purificada donada por Liconsa, para luego, de nuevo a toda velocidad, irse al crucero a Coahuayana de la carretera federal, donde las fuerzas policiales ya tenían bloqueado el paso.
Ahí, debajo de un árbol, el gobernador Silvano Aureoles platicó con los plataneros que le expresaron su situación y demandaron apoyo, recibiendo en respuesta que la Sagarpa y la Sedru se coordinarán para evaluar las afectaciones y ver la manera de apoyarlos.
Los visitantes partieron de Coahuayana poco después de las cinco de la tarde, yéndose a Morelia y dejando en caja espera al presidente municipal de Aquila y a los aquilenses afectados que los esperaban en ese municipio.
Y la escena se repitió en la Presidencia municipal de Coahuayana y otros pueblos cercanos.