Relatos para niños y armas: polémica combinación
México, 28 de marzo de 2016.- Tal parece que la obra literaria para niños de Charles Perrault, Caperucita Roja, está generando en el colectivo actual todo lo contrario a la real intención del autor: entretener a los pequeños.
Más allá de continuar siendo por años una referencia de las clásicas lecturas para antes de dormir, ahora se ha convertido en un punto de cero indulgencias entre quienes apoyan y quieres repudian el tema de la libre tenencia de armas en los Estados Unidos.
La Asociación Nacional del Rifle de Estados Unidos (NRA, por sus siglas en inglés) publicó en enero una adaptación de la historia en la que Caperucita recibe un arma como regalo de cumpleaños, y su abuela combate con un rifle al lobo feroz cuando le amenaza con comérsela.
Mientras que la NRA y su escritora, Amelia Hamilton, consideran que es una manera de crear lecciones de seguridad en el manejo de las armas, representantes de asociaciones contra el uso libre de armas como la Coalición para Detener la Violencia con Armas (CSGV) y la Campaña Brady para prevenir la Violencia con Armas (BCPGV), indican que las historias son “de mal gusto”, tomando en cuenta que “casi 50 niños mueren por disparos de armas de fuego cada día en EE UU”.
Además, aseguran que es una estrategia de mercadeo para atraer futuros clientes a la industria de las armas en el país.
No solo el mencionado cuento, sino también Hansel y Gretel y próximamente Los tres cochinitos serán adaptados por Hamilton para añadir armamento a las historias, que están reforzadas con ilustraciones de los personajes portando armas cortas y largas.
La autora alega en su defensa que sus adaptaciones son más amables que los clásicos originales porque nadie se come a niños ni a abuelas, Así lo publica la NRA en su portal.
Sin embargo, recuerda la BBC que el Centro de Leyes para prevenir la Violencia con Armas (Law Center to Prevent Gun Violence) reportó en un estudio de 2012 que las heridas por arma de fuego causan la muerte de 18 niños y adolescentes por día en EE UU.
El presidente de la BCPGV, Dan Gross, apuntó que “los cuentos son mucho más divertidos que la dura verdad de que en EE UU mueren o resultan heridos, cada día, casi 50 niños y jóvenes por armas de fuego”.
Según informa la BBC, los niños estadounidenses comienzan a instruirse sobre cómo manejar y disparar un arma desde edades muy tempranas en EE UU y tienen acceso a la convención anual que organiza la NRA, donde se les permite sostenerlas. Existen, incluso, compañías que venden armas diseñadas para las manos pequeñas de los niños, como la llamada Crickett en el estado de Pensilvania.
Añaden que el Departamento de Justicia de EEUU indicó que en 2013 (último año con cifras oficiales) se vendieron 16,3 millones de armas en el país, lo que se traduce en 45 mil armas diarias. Los datos suponen un aumento del 130% con respeto a 2007.
El relato de la Caperucita Roja ya estuvo en el ojo del huracán en 2013, cuando fue prohibida en diversos estados de EE UU porque en la ilustración del cuento se podía ver a la niña llevando una botella de vino en la cesta para su abuela.
A raíz de ello, la asociación Moms Demand Action For Gun Sense In America and Canadian (Madres piden tomar acciones por el uso racional de las armas en América y Canadá) realizó una campaña de concienciación en la que mostraban en una fotografía a un niña sosteniendo el cuento, al lado de otra que tiene un rifle en sus manos, con la leyenda: “Una niña está sosteniendo algo que ha sido prohibido en América para protegerlos. Adivine cuál es”.
En medio de la polémica, la NRA continuará con la readaptación de las historias, publicadas en su sitio web dedicado a la familia, nrafamily.org, mientras que el presidente Barack Obama continúa en la lucha por regular la tenencia de armas en el país, sin obtener aún el apoyo del Congreso para tal fin.