Octubre, el mes más sangriento de los últimos 15 años
MORELIA, Mich., 11 de noviembre de 2013.- Ni las fuerzas armadas ni la Policía Federal lograron evitar que octubre se convirtiera en el mes más violento e incierto que ha vivido el estado de Michoacán en más de 15 años, pues desde abril de 1998 no se habían registrado los niveles de muertes dolosas que enlutaron la entidad en los 30 últimos días.
Tan sólo en octubre, la cobertura de la prensa michoacana documentó un total de 114 asesinatos en diferentes regiones de la entidad, el nivel más alto desde abril de 1998 cuando se estableció el récord negro de 121 homicidios en un periodo de sólo 30 días, según las cifras del Secretariado Técnico del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
De hecho, de mantenerse la tendencia ascendente de homicidios dolosos en la entidad, el 2013 podría pasar a la historia como uno de los años más sangrientos de Michoacán en las tres últimas décadas, pues al cierre de octubre han muerto 759 michoacanos de manera violenta, cifra que ya supera los 755 asesinatos cometidos en todo 2012 y parece encaminarse al récord de los mil 22 asesinados impuestos en el ya lejano 1998.
La mayor parte de los asesinados son jóvenes, pues el promedio de edad de las víctimas de homicidio doloso es de 23.9 años, aunque el abanico va desde la pequeña Leslie Morales que perdió la vida a los escasos seis años de edad, hasta don Telésforo Álvarez Rodríguez que murió ejecutado a tiros de escopeta en la sierra de Arteaga a los 78 años.
El recuento de los hechos revela que el mapa de los homicidios dolosos se modificó en octubre, pues el 100 por ciento de las muertes dolosas documentadas se originaron en un total de 35 municipios de las cuatro regiones del estado.
Pero ello sólo significa que en los restantes 78 municipios no existen registros en prensa de las muertes y/o desapariciones de las que se habla en lugares como Aquila, Aguililla, Los Reyes, Tumbiscatío, Tuzantla y otros que padecen severos problemas de seguridad.
Con tanto municipio en situación de “foco rojo” en la entidad, sorprende el volumen de asesinatos en Morelia, que el mes pasado también se adjudicó el título de la capital del homicidio, pues ahí se produjeron 29 de las 114 muertes violentas del mes, poco más del 25 por ciento del total de los homicidios en la entidad.
Además de Morelia, asesinatos y ejecuciones se dispararon también en el municipio de Yurécuaro, en donde los homicidios dolosos alcanzaron el 7.02 por ciento del total, el mismo nivel que los militarizados Lázaro Cárdenas y Apatzingán.
En los municipios considerados focos rojos, la incidencia de muertes dolosas se mantuvo en niveles relativamente bajos, pues en los casos de mayores proporciones no alcanzan el 8 por ciento de los homicidios que se han podido documentar en el periodo de referencia.
El catálogo del crimen es amplio en materia de estilos y maneras de asesinar y ejecutar, pues entre las causales de muerte pueden encontrarse golpes, degollamientos, tiros de gracia, decapitaciones, fusilamientos, lapidaciones, desmembramientos y un macabro etcétera.
Aun cuando el volumen de decesos suele incrementarse en los casos de enfrentamientos, en octubre dominaron, más bien, las ejecuciones personales. De acuerdo con el análisis de las muertes dolosas de octubre, el 51.8 por ciento fueron ejecuciones personalizadas, en tanto que sólo el 14.04 por ciento se generaron en enfrentamientos.
En el caso de las muertes en la capital del estado, la última semana de octubre y las dos primeras de noviembre se incrementaron los ajusticiamientos con arma blanca, como el que le costó la vida al agente del Ministerio Público Federal Tizoc Trujillo Hernández el pasado 30 de octubre.
Desde la ejecución con machete del diputado Osvaldo Esquivel Lucatero, el pasado 11 de septiembre, este tipo de asesinato está cobrando víctimas de manera creciente en los sectores marginales de la sociedad moreliana, y los acuchillamientos dan cuenta de más del 5 por ciento de los asesinatos cometidos en la entidad.
De acuerdo con el recuento de Quadratín, entre el 24 de octubre y el 7 de noviembre murieron acuchillados siete limpia parabrisas, luego de que el Ayuntamiento de Morelia iniciara un operativo en su contra. En algunos de los casos, también se reportan levantamientos previos a los asesinatos.
Otro dato relevante que arroja el recuento de octubre es que el grueso de la violencia afectó a personas del género masculino, pues las mujeres fueron víctimas en tan sólo ocho de los 114 asesinatos cometidos, lo que apenas rebasa el 7 por ciento.
Finalmente, destaca también el hecho de que sólo el 40.3 por ciento de los decesos pudo ser identificado con nombre y apellido. El 59.7 por ciento restante lo constituyen michoacanos desconocidos que terminaron en la fosa común, a los que sólo se les puede identificar por la circunstancia en la que se encontraron los cuerpos.