Lo llaman Pantera
MORELIA, Mich., 11 de noviembre de 2014.- Se llama Pantera.
Es un perro labrador, adiestrado y especializado en la búsqueda de narcóticos.
Pero no solo eso: también participan en la búsqueda y salvamento de personas.
Varios de sus compañeros son los que ayudaron a encontrar las fosas clandestinas de Iguala, donde presuntamente fueron enterrados los cuerpos de los 43 normalistas de Ayotzinapan, en el Estado de Guerrero.
Es un animal negro, de pedigrí. Obediente al llamado de su portador, un joven elemento de la División Canina de la Policía Federal.
Resguardan la concentración humana que se dio cita en la Feria de Atención Integral del polígono dos, cuya cabeza se encuentra en la Primo Tapia Oriente, en la salida a Charo.
Le acompaña en otro de los extremos de la unidad deportiva La Pita, un belga inglés, también altamente capacitado.
¿Cómo los entrenan?, le pregunto al policía federal, mientras al animal se me para de manos en el pecho.
-Es duro para ellos. Su entrenamiento es de hasta seis meses o más-, responde el uniformado.
El perro se ve inquieto, pero es parte de su comportamiento. No está agresivo, solamente le sorprenden los centenares de gentes que transitan por los stands de las dependencias gubernamentales que "llevaron el gobierno al ras del pueblo".
¿Aún los intoxican con drogas para hacerlos más eficientes?, le insisto.
-No. Ahora la institución usa otros métodos. En el caso de estos perros usamos las pseudoaromas. Anteriormente sí se les daba droga, pero el pobre anomalía duraba menor tiempo de vida y terminaba con alteraciones cerebrales-.
¿Y con eso basta?
-¡Claro!. Te voy a mostrar-, me asegura, mientras extrae una pequeña pelota de uno de sus bolsillo.
El fino olfato del canino trabaja rápidamente. De manera inmediata se abalanza sobre el pequeño objeto plástico que el policía domina a placer.
Lo hace rodar y Pantera avanza sobre él. Lo muerde y lo entrega al dueño. Una sorprendente muestra de la capacidad y entendimiento canino.
¿Cuáles son las ventajas de qué el perro ya no sea dopado con drogas reales?
-Está comprobado que el perro , aparte de tener más tiempo de vida, registra mejores reacciones y es más efectivo en la búsqueda de estupefacientes-.
Según el policía federal, la Unidad Canina cuenta con unos 200 especímenes caninos que han tenido un duro y efectivo entrenamiento en Port Royal, en el Estado de Virginia, sede de la Central de Inteligencia, CIA, por sus siglas en inglés.
Otros más son entrenados en Colombia, donde el narcotráfico, la guerrilla y la violencia han sacudido a la nación centroamericana.
La Unidad Canina, también cuenta con perros adiestrados en Italia, Rusia y Albania.
El animal se muestra amigable. Permite que se le acerquen y lo toquen. Algunos chavitos le acarician el sedoso pelar y el solo se cobija en las pequeñas manos.
¿Se ve muy domesticado?
-Sí, es parte del entrenamiento. Su objetivo no es el ataque, sino la búsqueda-, señala el uniformado, mientras le mete fuerza al brazo para contener las muestras de cariño del animal.
Al igual que los policías, también los perros tienen sus funciones y puntos de trabajo. Decenas de ellos son movilizados en la red aereoportuaria nacional, principalmente en los que albergan arribos internacionales.
Su función se extiende a centrales de grandes metrópolis y a pasos aduanales.
También se encuentran listos para rastrear restos humanos. Han tenido un papel destacable en desastres naturales, donde gracias a sus destrezas y fino olfato han permitido localizar víctimas.