Gas de esquisto, una revolución energética: Anaya Gudiño
MORELIA, Mich., 9 de noviembre de 2014.- No sólo es la reforma energética, sino todas las reformas que tienen un enfoque muy importante porque todas en sí integran un conjunto de cambios que van a llevar al país a un ámbito mucho más competitivo, señaló el diputado Alfredo Anaya Gudiño.
En entrevista con Quadratín el legislador y empresario destacó que, de entrada, el paquete de reformas, “es algo positivo porque les mandas un mensaje a los países y a los propios empresarios nacionales de que estamos en un mundo abierto y preparados para la competencia”, dijo.
Ahora el reto para los empresarios nacionales es “ver ya qué recursos tenemos, cómo vamos a aportar; qué vamos a hacer qué vamos nosotros a registrar para poder ser competitivos a nivel nacional e internacional”.
En materia energética, el legislador y empresario del sector de agroquímicos, destaca que la cuestión energética es muy compleja “pues no se trata solamente de petróleo, gas o hidrocarburos, sino la conjunción de la energía solar, eólica, geológica”.
En opinión del legislador de origen priista, “debemos tomar en cuenta los recursos del sol del aire y de la tierra que son inmensos, así que tenemos tofo un abanico de opciones y oportunidades para que este país, en este gran consenso que ha logrado el presidente de la república, los partidos, la sociedad, el que puedan salir al mundo y competir con ellos”.
“Cuando hablamos de energía muchas veces pensamos solamente en el petróleo, en los hidrocarburos, pero sabemos que hay grandes potenciales simplemente en el gas de esquisto, que va a cambiar al mundo porque no estamos hablando de poder obtener petróleo ni gas ni aceite del trabajo que pudiera hacerse bajo el mar, en aguas profundas, sino que estamos hablando de que será una riqueza que se va a obtener de las piedras, de mineral que es lo que llaman las lutitas bituminosas, a través de romper la roca y extraer gas, aceite y petróleo, y eso va a transformar al mundo paulatinamente”, subraya Anaya Gudiño.
Finalmente, Anaya reconoce que “la reforma energética tiene sus tiempos y sus plazos, pero estamos convencidos de que no podíamos quedarnos ya cerrados ante el mundo, sino dar la oportunidad de que todos los países puedan estar seguros de que México ha tenido un gran concierto y que ese concierto es ponerse de acuerdo para poder programar las reformas y entre ellas la energética, que traerán beneficios a corto, mediano y largo plazos”.