Forman cinturón de seguridad pueblos originarios contra aguacateros
TINGAMBATO, Mich., 9 de mayo de 2016.- Los incendios forestales se han convertido en una amenaza para los pueblos originarios porque los provocan gente sin escrúpulos que de u otra forma está buscando como acabar con los bosques, despojarlos de sus tierras y plantar aguacate, afirmó el presidente municipal Luis Manuel Maximiliano Villanueva.
Tal amenaza ya está generando la organización y, por lo pronto los municipios de Uruapan, Ziracuaretiro y Tingambato que son colindantes ya acordaron formar un cinturón de seguridad para evitar los incendios y cuando éstos se den combatirlos inmediatamente con el apoyo de las autoridades estatales y federales, como ocurrió la semana pasada en el límite de este municipio con Santa Clara, indicó el edil.
“El cambio de uso de suelo es un poquito complicado; lo viven todas las comunidades de la región purépecha donde algunas personas que tienen la forma de concentrar la riqueza se han apropiado de las tierras de los comuneros, de los ejidatarios y propiamente ahora, con los incendios forestales se está dando esta situación de, a lo mejor irónicamente, encender los campos para hacer cambio de uso de suelo y esto para que ellos puedan, el día de mañana, plantar aguacate”.
En entrevista realizada en la reserva del Comburinda, el alcalde advirtió que “no vamos a permitir este cambio de uso de suelo, que una hectárea, que media hectárea que se incendie sea propensa para cambio de uso de suelo, vamos a coordinar acciones con Uruapan y Ziracuaretiro porque nos interesa alzar la voz para que no se cometaeste tipo de atrocidades en la región purépecha”.
Además de la amenaza que les representa la expansión de los aguacateros, el presidente municipal dijo que persiste la tala inmoderada, pero saben que sólo creando conciencia de que deben cuidar sus bosques se va a frenar por lo que les interesa dejar claro que los bosques tienen identidad y son parte de los pueblos originarios.
Este municipio cuenta con unas cuatro mil hectáreas de zonas de reserva, prácticamente toda conservada por la comunidad indígena, cuya asamblea general ya las declaró como patrimonio por 100 años, por eso la coordinación con los municipios vecinos, para que ellos no estén solos y puedan defender sus bosques.