Este es uno de esos días especiales en el Mil Cumbres
MORELIA, Mich., 6 de enero de 2016.-De los 365 días que tiene el año, este es uno de esos especiales.
Las rejas se disipan y se da paso al reencuentro familiar, al abrazo, al apapacho a los niños.
Es la sección femenil del penal Mil Cumbres.
Tres internos la hacen de Reyes Magos. Cero glamour. Sólo una capa azul cielo de satín, roída en sus parte baja. Pareciera que le han dado bastante cuerda.
El rostro oscuro de Baltazar contrataba con lo claro de sus brazos. Pequeño detalle que no repararon los niños
Pero ello no importa. Niñas.
No obstante, se les ve la convicción de la suplantación, la emoción de ellos por la santidad de los tres llegados del Oriente, según las crónicas apostólicas, en busca del Salvador, del Mesías.
Hoy todos confluyeron en la sección femenil. Todos los que tienen chavalitos.
Había de todo: de brazos, medianos, pequeños, algunos más labregones.
No importó. Aún están en la edad de la inocencia.
Un gran bufet de hamburguesas y refrescos apaciguaron la sed y la gula.
El show intermedio con los payasos, a veces de ácido humor, pero que arrancaron risas hasta el dolor abdominal.
Una lluvia de peluches y almohadones con figuras infantiles cayeron sobre los infantes.
Por un momento se olvidaron las penas, los barrotes, los juicios, las sentencias, los abogados, los expedientes. Todo el largo y tortuoso camino de la justicia mexicana.
Y porque no? También del yerro contra sociedad, del quebranto de la ley.
"Tratamos de hacer más apacible la estancia de los hijos de los internos. Es una fecha especial y cada año tratamos de brindarles algo modesto", explica el subsecretario de Prevención y Readaptación Social, Alejandro Montiel.
Más de cien niños y niñas acudieron al festejo.
Se arremolinaban en los inflables y brincolnes.
Hoy fue un día especial.
Mañana a la vida en prisión, otra vez.