En el Mercado de Dulces pasillos llenos, pero no hay ventas
MORELIA, Mich., 23 de diciembre de 2015.- Los pasillos del mercado de dulces y artesanías "Valentín Gómez Farías" están llenos. Los niños corren entre los huecos que hace la gente. Sin embargo, los paseantes sólo se acercan pero no compran.
Los comerciantes de artesanías son los que más perjudicados se sienten. A decir de María, que vende juguete tradicional, el hecho que no hayan mejorado las ventas obedece a la reubicación que sufrieron debido a la remodelación de sus antiguas instalaciones, "las autoridades no nos han hecho difusión ni los medios, a ver si Quadratín..." dice mientras transforma su semblante sombrío; se ríe.
Ella señala que la gente ya no los ubica, que perdieron sus clientes, "es como si usted cambiara de domicilio y nadie sabe". Indica que ya llevan más de cuatro meses sin que los regresen a su sitio, cuando las autoridades municipales les dijeron que como máximo serían tres meses.
Un hombre que vende joyería y laqueados, dice que a él le ha ido un poco mejor que el año pasado. Explica que los que más le compran son los "chicanos" y los "paisas", que antes de regresarse a los Estados Unidos, pasan a llevarse obsequios. En eso coincide Martín, quien vende guitarras, "normalmente tres días antes de que terminen las vacaciones, vienen a llevarse cosas", comenta.
Varios locatarios coinciden en que las ventas han ido a pique por los constantes paros y cierres, tanto de la avenida Madero como de carreteras, "es que la gente ve todo ese relajo y ni quién quiera venir, ya desde que el turista va a viajar al estado le dicen que es peligroso", dice Bertha, quien tiene más de 20 años vendiendo textiles artesanales.
"Hace una semana se escucharon protestas; se acercaba una marcha. La gente vació muy rápido el mercado, en un ratito esto estaba rodeado y tuvimos que cerrar temprano" dice la señora Guadalupe, quien vende artesanía de madera.
Unos más expresaron que se notó la falta de pagos o su retraso a los trabajadores del gobierno y de la Universidad Michoacana, ya que los que más les compran son los mismos michoacanos y realmente muy pocos turistas.
Muchas artesanías que se venden ahí son juguetes mexicanos, unos muy tradicionales. Llama la atención que se siguen vendiendo mucho, los papás se llevan el juguete para el niño, con la idea de que deje de "tronarse" las neuronas con esos aparatos electrónicos, dice Edgar, quien vende este tipo de juguetes. Los Reyes Magos también pasan por aquí.