Denuncian presunto caso de abuso en estancia infantil
MORELIA, Mich., 12 de octubre de 2013.- Un presunto caso de abuso infantil ocurrió en las instalaciones de la “Escuela a e i o u”, al interior de la estancia infantil, ubicada en el Fraccionamiento Villa Universidad, un niño de tres años de edad supuestamente fue amarrado a una silla por su profesora atendiendo las instrucciones de la directora de la institución.
De acuerdo con la denuncia que presentó Jennyfer D, madre del menor, ante la Procuraduría de Defensa del Menor y la Familia del DIF, así como en la Dirección de Educación Elemental de la Secretaría de Educación en la entidad, refirió que el pasado 19 de septiembre su hijo le manifestó que había sido amarrado en una silla, versión que después una empleada de la guardería le confirmó, por lo que determinó entablar una queja en ambas dependencias estatales con el fin de que se investigue el supuesto maltrato.
Sobre los hechos la mamá afectada afirmó que el mismo día en que su hijo salió llorando de la escuela y manifestando que lo habían amarrado, de inmediato, ella cuestionó a la profesora sobre el motivo del llanto del niño, ante esto la educadora mencionó que el menor se había confundido porque eran cosquillas lo que ella les hacía a los niños, lo que la denunciante tomó por ciento, confiando en la versión de la maestra.
Sin embargo, a partir de ese día el menor comenzó a presentar conductas distintas: se orinaba con mayor frecuencia, incluso en su cama y lloraba cada mañana que lo dejaban en la estancia infantil, refirió su madre al contar su testimonio a Quadratín.
Del mismo modo, la madre de familia mencionó que sus sospechas sobre el maltrato al que supuestamente fue sometido su hijo fueron confirmadas por una empleada de intendencia quien la interceptó el pasado 10 de octubre y le mencionó que el pequeño había sido amarrado por la maestra atendiendo indicaciones de la directora, hechos de los cuales ella fue testigo.
Acto seguido, Jennyfer buscó entrevistarse con el dueño de la institución y se trasladó a otro lugar en donde le informaron que se encontraba, al mencionar lo acontecido con su hijo el directivo, de nombre Rosendo, le manifestó que tenía conocimiento de lo ocurrido y que el maltrato sería castigado con la baja inmediata de la directora Mireya y de la educadora Verónica.
Incluso el propietario acordó devolver el importe de las colegiaturas una vez que se entrevistara con la profesora y la directiva involucradas.
Al regresar a la escuela por su hijo la persona de intendencia, quien había alertado del presunto maltrato, mencionó que la habían metido en un gran problema, cuando Jennifer ingresó por hijo al salón encontró a otra maestra al frente del grupo y tomó a su hijo.
Igualmente, buscó a la directora para reclamarle del supuesto maltrato, pero la secretaria de la estancia le dijo que no esta no se encontraba, en esos instantes arribó el propietario de la institución y apareció la directiva.
En el lugar se formó un careo entre la madre de familia, la directora, el propietario del plantel y la empleada de intendencia quien en ese momento negó todo, situación que supuestamente también fue aprovecha por el dueño de la escuela para retractarse del maltrato, que unas horas antes había reconocido como cierto.
Ante este panorama se enfrentan ahora la Procuraduría de Defensa del Menor y la Familia del DIF, así como en la Dirección de Educación Elemental, cuyos titulares María del Rosario Cortés y Delia Ayala deberán investigar y esclarecer lo ocurrido, y en su caso deslindar responsabilidades ante la denuncia interpuesta por la madre de familia.