Cierre de calles, un arma ciudadana de doble filo
MORELIA, Mich., 11 de julio de 2013.- Un total de 18 procedimientos administrativos, cuatro de ellos ya en fase de denuncia, es la respuesta de las autoridades municipales en contra de los ciudadanos que, hartos de ser víctimas de la delincuencia, intentan protegerse cerrando sus calles al tráfico vehicular y peatonal.
Nadie sabe cuándo comenzaron a bloquearse las calles, lo mismo en fraccionamientos residenciales que en colonias populares, pero hay casos que datan de hace 30 años como el de Las Américas, aunque ahí se trata de la diferenciación de clases sociales, que ha dado pie a sinnúmero de fraccionamientos privados.
Actualmente, el cierre de vialidades se da de manera espontánea, de la noche a la mañana, como un recurso ciudadano para protegerse de los asaltos a transeúntes y los robos a las viviendas, delitos patrimoniales que históricamente se ubican en el primer lugar de incidencia en la entidad, según la estadística de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
Ya sean ricos, clasemedieros o pobres, los ciudadanos que optan por bloquear calles afectan los derechos de terceros, por lo que cometen un ilícito que el ayuntamiento suele combatir bajo el mismo criterio, cuando los afectados se quejan, ya que la administración municipal carece de los recursos humanos y financieros para determinar cuántas calles de la ciudad están bloqueadas.
“Oficialmente sólo conocemos los 18 casos y son en los que se han iniciado procedimientos administrativos yel criterio es parejo, se ha procedido lo mismo en Villas del Real o en Villas Morelianas que en Las Américas, con lo que se ha frenado el crecimiento de cierre de vialidades”, según el secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del ayuntamiento de esta capital, Francisco Xavier Lara Medina.
“No existe posibilidad de cierre de calles, es ilegal; cuando vecinos lo hacen se les notifica que están cometiendo un ilícito, se les marca un plazo para retirar los bloqueos, si no se acata la medida se clausura la barda, reja, caseta o pluma y se procede a presentar denuncia aunque ninguna es personalizada, se presentan por el cierre de vialidades, por lo que cuando hay una sentencia sólo se procede a su derribo”.
La realidad es diferente a la declaración oficial, el rasero con el que se mide la afectación a terceros no es el mismo, en Las Américas, con la fusión de esa plaza con la Morelia, para hacer uno de los centros comerciales más grandes del mundo, se están levantando puentes para construir sobre las calles que solo conducen a los estacionamientos, sin que nadie diga nada.
En la colonia Manantiales, recién cerrada, literalmente a piedra y lodo, ya hay denuncia, porque los vecinos no dieron importancia a que en una de las calles bloqueadas esté ubicada la dirección de Participación Ciudadana del propio ayuntamiento, lo que ha ocasionado conflictos entre los beneficiarios de los programas sociales y los colonos.
“Ahorita por ejemplo las personas vienen y se encuentran con que está bloqueado.
Los afectados no entienden, dicen porque está cerrado, porque no me dejan pasar, yo que culpa tengo de que no haya seguridad en tu colonia, yo necesito mi lámina; son necesidades diferentes”, señaló la directora Paula Isabel Villanueva Chávez.
Las necesidades pueden ser diferentes pero la constante es la delincuencia la que obliga a los morelianos a autoprotegerse por lo que apelan a la comprensión de la administración municipal, como dijo el representante vecinal de la colonia Balcones de Morelia, Fernando Alanís Rivera.
“Hemos estado tratando de que nos entiendan porque estamos cerrando, ellos vienen y ponen sus sellos de clausura pero tratamos de que nos entiendan por que no faltan los hurtos”.
“Hay mucho vandalismo, hasta bombas molotov avientan en la madrugada, a mí me tocó una y llegó el momento en que decidimos cerrar; roban entre las 10 de la mañana y una de la tarde, cuando la gente se va a trabajar, por eso decidimos protegernos; hace poco hasta mataron a una persona a las 11 de la mañana; ya, esto tiene un límite, por eso se cerraron, no por gusto”.
Alanís Rivera está consciente de que ante el crecimiento de la ciudad no hay elementos suficientes para garantizar la seguridad de todos y aun cuando se asignara un elemento a la caseta de vigilancia que hay a la entrada de ese vecindario nada podría hacer porque es grande.
Lo mismo pensaron los vecinos de Fuentes de Morelia que desde hace dos años comenzaron a colocar rejas y actualmente todas las calles están bloqueadas, con excepción de Fuente de Villalongín, única calle que tiene continuidad hacia Hurendacua, una de las bajadas al periférico.
La inversión que hacen los vecinos es significativa, alrededor de 25 mil pesos cada reja y más si es automatizada pero a fin de cuentas el gasto es menor a las perdidas por los robos a las viviendas, de coches y a transeúntes que son continuos.
Trampa mortal
El aislamiento que ocasionan las cierres de vialidades acaba por convertirse en una trampa que ya ha costado vidas, debido a que los servicios de emergencia no tienen acceso y en lo que se localiza a quien tiene el control de una reja o las llaves de un candado se pierde mucho tiempo, alertó la directora de Prevención de la Violencia y la Delincuencia del ayuntamiento moreliano, Blanca Gómez Santoyo.
La funcionaria indicó que frente a la Secretaría de Educación en el Estado (SEE), han fallecido dos personas porque no recibieron atención oportuna debido a que las ambulancias no pudieron ingresar a atender el llamado de emergencia, además de afectar a terceros al impedírseles el libre tránsito.
Por ello, tanto la administración municipal como la estatal le apuestan a la organización vecinal para que sean los propios ciudadanos los que cubran su obligación de vigilar con el argumento de que no es aumentando el número de policías como se va a garantizar la seguridad.
Héctor HugoLópez Maldonado, jefe del departamento de participación ciudadana de la Secretaría de Seguridad Pública señaló que, por una parte, la ciudadanía ha perdido la confianza en las autoridades pero, por otra, la apatía e indiferencia de los vecinos propicia la delincuencia.
Las dos instituciones manejan los mismos programas, “vecino vigilante” y “recorridos exploratorios”, pero ambos requieren de la organización y participación ciudadana, lo cual se antoja imposible ante la necesidad de salir a trabajar y el individualismo exacerbado que caracteriza a la sociedad.
Los funcionarios sostienen que son los vecinos los que pueden garantizar la seguridad, aunque la mayoría salga a trabajar; siempre hay en una colonia, un ama de casa que sale a barrer la calle, una persona de la tercera edad que va a la tienda o los niños que, en esta temporada vacacional, juegan en la calle, quienes pueden detectar a personas sospechosas.
Para lograrlo hay que conocerse más que de vista, saber los nombres, en qué trabajan, a qué hora salen y regresan para evitar que los delincuentes saqueen las viviendas y los vecinos piensen que están cambiando de casa.
Hay que darse tiempo para borrar las pintas que aparecen en puertas y paredes, retirar la propaganda y hasta los chicles que un día pueden aparecer pegados en la fachada de cualquier vivienda ya que son utilizados como señales entre los delincuentes.
Abstenerse de adquirir productos a los vendedores ambulantes, así sea el panadero que tiene 20 años vendiéndolo, porque muchos de ellos son utilizados para identificar las viviendas que están solas, son algunas de las recomendaciones que dan a los vecinos.
En lo que apoyan los funcionarios es en los“recorridos exploratorios” para identificar y eliminar focos rojos, comola sustitución de lámparas fundidas, poda de árboles, limpia de lotes baldíos, retiro de vehículos abandonados y ubicación de casas abandonadas, donde se ocultan los delincuentes.
El ayuntamiento moreliano ha logrado formar comités vecinales en 27 colonias, la secretaría de Seguridad Pública 250, de un total de 720 colonias regulares y más de 200 asentamientos irregulares que hay en esta capital.
Los ciudadanos interesados en formar un comité pueden llamar a los teléfonos 3277729 o 3269448 extensión 108 de la SSP, o al 1135000 del ayuntamiento.