Alza de homicidios reduce logros en seguridad en Michoacán
MORELIA, Mich., 17 de junio de 2015.- Si en los primeros cuatro meses de este año los indicadores de la violencia homicida en Michoacán lograron ser abatidos en poco más del 56.5 por ciento, los enfrentamientos, ejecuciones y homicidios dolosos que se han suscitado entre mayo y junio en la entidad podrían hacer que los indicadores regresaran a los niveles históricos que alcanzaron en 2014 antes de concluir este año.
Y es que en tan sólo cuatro de los enfrentamientos registrados entre el 22 de mayo y el 16 de junio se han registrado, cuando menos, 55 homicidios dolosos que parecen anticipar un segundo semestre complicado para las fuerzas de seguridad que operan en el estado.
A diferencia de los casos registrados en 2014 o en los primeros meses de este año, los recientes hechos violentos han superado ampliamente el número de víctimas fatales: 43 muertos en Tanhuato –aunque hay medios que hablan hasta de 59-, cuatro en Aquila, siete en Apatzingán y uno más en un tiroteo ocurrido en el municipio de Álvaro Obregón en un periodo de tan sólo tres semanas.
Pero no sólo el número de muertos se ha incrementado en los enfrentamientos; también se han abierto nuevos frentes de batalla en regiones de Michoacán que se habían mantenido en relativa calma.
Si en el 2014 los enfrentamientos se ubicaron en la zona serrana de la Tierra Caliente y la Sierra Costa michoacana, en este 2015 la inseguridad se ha extendido a la franja fronteriza con el estado de Jalisco, en donde se ubicaron las más recientes masacres.
La tensión en esa zona, particularmente en la Ciénega de Chapala, se ha incrementado y desde marzo de este año la frontera entre Jalisco y Michoacán se ha convertido en una zona de riesgo para el Departamento de Estado de los Estados Unidos, que advierte una fuerte actividad delincuencial en la región.
De acuerdo con sus valoraciones de la actividad delincuencial en la zona, ahí “existe una íntima interacción entre los negocios legítimos y los cárteles de la droga, actividad que ha generado frecuentes incidentes de secuestros y ejecuciones”, destaca un análisis del Consejo Asesor en Seguridad de Ultramar (OSAC), organismo que surgió para vigilar los intereses de empresas estadounidenses que operan fuera de su territorio.
Ahí, opera “el Cártel de Jalisco Nueva Generación, que desde mediados de 2013 se encuentra en una fuerte disputa con los Caballeros Templarios a lo largo de la frontera entre ambas entidades”, lo que implica una amenaza constante a la seguridad de las personas y de las cosas.