Gobernantes no debemos permitir la corrupción: Silvano
MORELIA, Mich., 19 de octubre de 2016.- En nuestra oportunidad de cumplir con el deber que la ciudadanía nos confirió, de servirla, los gobernantes no debemos incurrir ni permitir, por ningún motivo, la corrupción, la omisión, la indolencia ni la frivolidad en el ejercicio del poder público.
Tampoco debemos ser omisos ante la injusticia y la miseria, así como jamás debemos dar pretexto para que brillen por su ausencia la humildad, el espíritu de servicio y el decoro que distinguieron al gobierno del General Lázaro Cárdenas.
Un gobernante se mide por el arrojo -que no por la temeridad- con que enfrenta los retos que le surgen en el camino. En la valiente firmeza del General Cárdenas está el ejemplo más formativo.
Nada debe intimidarnos si de manera legítima y honesta actuamos en beneficio de la sociedad y de acuerdo a su mejor interés. Como en su momento Cárdenas lo hiciera, las decisiones pueden entrañar dificultad e incluso resquemor, pero deben ser ejecutadas con mano firme, por duras que parezcan, pues obedecen a un fin superior: el bienestar y el progreso de nuestros conciudadanos.