Priístas, reunidos como desde hace 4 años no lo hacían
MORELIA, Mich., 8 de abril de 2011.- A un mes 6 días de su deceso, la figura del ex gobernador priista Luis Martínez Villicaña fue el pretexto para que la dirigencia estatal del PRI reuniera este viernes a los principales líderes del partido, con motivo de celebrar un homenaje póstumo en su memoria.Una aparente imagen de unidad fue la que trataron de mostrar las cabezas de grupos, suspirantes y aspirantes a alguna candidatura, ya fuese a gobernador, alcalde o diputado local. Aparente, porque aún estando juntos, los priístas muestran sus diferencias.Así, juntos en primera fila, como hace al menos cuatro años que no se les veía (desde el arranque del proceso electoral del 2007), estaban sentados, en ese orden, el ex diputado federal Jesús Reyna, el alcalde de Morelia, Fausto Vallejo, y el ex gobernador Ausencio Chávez, a la distancia de dos personas del lado izquierda del delegado nacional y dirigente estatal interino, Jorge Álvarez.A la derecha del dirigente Álvarez, se concentraban el diputado local Alfredo Anaya, el ex dirigente estatal Víctor Silva, el ex diputado federal, Ascención Orihuela, y el ex gobernador Víctor Manuel Tinoco Rubí. Ninguno fue aplaudido más que otro. Nadie resalto en las ovaciones al ser mencionada su presencia ante el micrófono.En torno a ellos, operadores y figuras intermedias de ex dirigentes estatales, diputados locales y operadores como Armando Ballinas, Mario Magaña, Jaime Oseguera, Raúl Pineda, Fernando Orihuela, Jorge Guerrero, Virgilio Pineda, Juan Carlos Campos, Guadalupe Calderón y Martín Cardona.Unas 700 personas se dieron cita al deslucido evento, realizado en el estacionamiento de las instalaciones del partido, con apenas una lona que alcanzaba a tapar del sol a los presentes.La oratoria oficial corrió a cargo del ex gobernador de Campeche, Rafael Rodríguez Barrera, quien mediante una extensa, y por momentos tediosa semblanza de la vida y obra del homenajeado, medio prendió los ánimos al hacer un llamado para defender el legado de los gobiernos priistas, empezando por el de las instituciones, dijo.Previamente, el dirigente Álvarez al tomar la palabra, lanzó un llamado de manera tibia, que ganó ovaciones igual de tibias: “hagamos ejercicios de cohesión, de unidad, de fortaleza, como premisas fundamentales del PRI Michoacán”.Tras 45 minutos de ceremonia, a la conclusión del evento, el morbo periodístico se concentraba en los abrazos que se prodigarían entre sí los líderes del priismo michoacano. Los más diligentes, Fausto Vallejo y Víctor Silva. Los más buscados: los dos ex gobernadores Chávez y Tinoco.