Omisa la Constitución de Michoacán respecto a derechos de la niñez
MORELIA, Mich., 21 de junio de 011.- A partir del año 2000 México ha hecho esfuerzos por armonizar sus leyes con relación con los tratados internacionales signados, en lo que se refiere a los derechos de la niñez, sin embargo, la Constitución Política de Michoacán ha sido omisa en cuanto a elevar a rango constitucional el derecho de los menores de edad a la identidad, aseveró la presidenta de la Comisión de Grupos Vulnerables, Equidad y Género del Congreso del Estado, Gabriela Molina Aguilar. En tribuna y a nombre del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la 71 Legislatura, la diputada local presentó una iniciativa de adición al artículo 2 de la Constitución local para garantizar el derecho a la identidad de los menores de edad, así como el otorgamiento gratuito de las actas de nacimiento. Sin restar mérito al impacto que las reformas anteriores tuvieron en su momento, abundó Gabriela Molina, el derecho a la identidad y al nombre, ambos de carácter fundamental, quedaron como un pendiente en la agenda legislativa de la niñez, no obstante encontrarse reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño, suscrita y ratificada por México en junio de 1990 y que entró en vigor el 2 de septiembre del mismo año. La representante popular consideró que con relación a la niñez la ratificación de la convención por parte de los países de la región permitió actuar con congruencia y retomar los principios del tratado, elaborando un gran número de leyes de protección a la infancia y la adolescencia. Molina Aguilar señaló que la percepción que se tenía hasta entonces de la infancia sufrió una transformación radical, al consagrar para todas las personas menores de 18 años los derechos humanos universales, indivisibles e interdependientes, sin dejar de reconocer el grado de vulnerabilidad que enfrentan quienes se encuentran en pleno proceso de formación, por lo que se reconoce la necesidad de proporcionar una protección especial e integral, con el ánimo de que éstas puedan crecer y desarrollarse plenamente y prepararse para una vida independiente en la sociedad. “En la Convención (sobre los Derechos del Niño), los estados firmantes logran un consenso acerca del derecho de toda niña o niño a la vida, entendiendo ésta no como la mera supervivencia, sino como sinónimo de desarrollo. Este derecho implica necesariamente, que cada niña, niño o adolescente, tenga un nivel adecuado para lograr un crecimiento pleno en todos los sentidos: físico, mental, espiritual, moral y social”, concluyó la diputada del PRD.