Obligación de gobiernos evitar trabajo infantil: Guadalupe Calderón
MORELIA, Mich., 17 de junio de 2011.- Es obligación de los gobiernos de los tres niveles, sean de derecha, de izquierda o de centro, evitar el trabajo infantil en todo México, sentenció la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso del Estado, Guadalupe Calderón Medina. En el marco del foro denominado “La participación de los congresos locales en la prevención y erradicación del trabajo infantil y la protección del adolescente trabajador”, mismo que se realizó en el Salón de Recepciones del Palacio Legislativo, la diputada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) señaló que los gobiernos de la alternancia durante poco más de 10 años deben hacerse responsables de la falta de oportunidades para la generación de empleos formales. Acompañada por el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, Wilfrido Lázaro Medina, quien es además el coordinador del grupo parlamentario del PRI, Guadalupe Calderón aseguró que los gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN) a nivel federal y los del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Michoacán también deben responsabilizarse de la falta de oportunidades a ciudadanos y profesionistas. De haber oportunidades de empleos formales para todos, abundó la representante popular, se promoverían círculos virtuosos en donde el proveedor y pilar de la casa podría garantizar a sus hijos la manutención y las condiciones mínimas para un desarrollo adecuado, dando vigencia así a la plenitud de derechos del niño. En presencia de la presidenta de la Comisión de Grupos Vulnerables, Equidad y Género, Gabriela Molina Aguilar, del PRD, Calderón Medina manifestó que no basta con lamentarse del trabajo infantil sin considerar el contexto que lo genera, porque se trata de una actitud poco responsable que sólo pretende tener un efecto mediático, pero que no atiende en su origen las causas que lo provocan. “Gran parte del trabajo infantil tiene que ver con la explotación, con la pobreza, con la falta de oportunidades para la manutención familiar, pero también con grupos organizados delincuenciales, con la trata de personas, con el tráfico de drogas y, al final de cuentas, es una muestra lacerante de la corrupción social que desde un capitalismo exacerbado sólo se preocupa por el tener despreciando el ser”, expresó. La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso del Estado dijo que no basta con hablar de cifras, porque un solo caso de trabajo infantil justificaría el reproche a la explotación de los niños y las niñas, y cuestionó lo que se hace para evitar la nueva forma de esclavitud a la que están sometidos los jornaleros con sus familias, incluyendo a los menores de edad. “Ahí están los más pobres de los pobres, que repiten ciclos de explotación, ven y sufren anticipadamente una suerte de eliminación social, porque son excluidos de la educación, de la salud, de las oportunidades a que tiene derecho de ser humano, por el solo hecho de serlo”, concluyó.