Ni decretando ?estado de excepción? se pueden suspender elecciones
MORELIA, Mich., 15 de junio de 2011.- El que se haya planteado la posibilidad de suspender las elecciones en Michoacán por motivos de inseguridad significa una claudicación del Estado ante la tarea mínima de garantizar condiciones de paz, expuso el doctor en Investigaciones Políticas de la Universidad de Turín y columnista de medios nacionales, Lorenzo Córdova Vianello.De visita a Morelia para impartir una conferencia en la Facultad de Derecho, el experto en materia electoral refirió que aún cuando no haya las condiciones idóneas para el desarrollo de una elección, esta se debe llevar a cabo y eventualmente anularse y repetirse, pero en ningún momento se podrá suspender.“Nadie pretende minimizar el tema de la inseguridad y la gravedad del mismo, pero es también cierto en que en la medida en que este se convierta en una situación excepcional y se transforme en el panorama de normalidad, estaríamos renunciando como sociedad a nuestra vocación democrática”, asentó el doctor Córdova.Suspensión de elecciones, precisó, significa dos cosas: “que el estado ha claudicado en la tarea básica de garantizar la tarea mínima de paz social; y en segundo término, el sólo hecho que se haya planteado implicaba muy poca convicción democrática”.Tras lo cual apuntó que no existe ningún soporte jurídico que permita tomar una determinación de ese tipo.“Al final del día no hay ningún hacedero legal para suspender una elección. En todo caso hay mecanismos para que una elección se desarrolle en condiciones no idóneas y esta eventualmente pueda ser anulada y repetirse, pero suspender una elección significa suspender el orden constitucional vigente, sin plantear una suspensión de garantías”.Explicó que el artículo 29 de la Constitución Mexicana indica que la suspensión de garantías no supone la suspensión de los derechos políticos, “por lo tanto ni habiendo sido declarado el estado de excepción se pueden suspender elecciones, pues en ese momento un sistema democrático dejaría de ser tal, y entramos en una lógica absolutamente imprevisible, sin que sea una solución democrática”.