Inseguridad y violencia en Michoacán influyó en nombramiento de cardenal
MORELIA, Mich., 5 de enero de 2014.- El recién designado cardenal Alberto Suárez Inda, manifestó en rueda de prensa que el factor de inseguridad, violencia y corrupción que enfrenta Michoacán, con seguridad influyó en el Papa Francisco para otorgar dicho nombramiento, por lo que señaló que esta designación representa un esfuerzo especial de la iglesia para redoblar el trabajo evangelizador.
En este tenor Suárez Inda, lejos de señalar que será un cardenal polémico, dejó en claro que los miembros de la iglesia “no somos apolíticos pero tampoco político-partidistas, voy a mantenerme estrictamente en lo que me toca sin incidir en los campos de los laicos y políticos”.
Y es que enfatizó que con esta designación no participará para favorecer o entorpecer la labor de funcionarios o candidatos que quieren ser servidores públicos. Por tanto señaló que se trata de una oportunidad para que Michoacán recupere la confianza y de transformar la crisis que se vive.
El aún arzobispo de Morelia, refirió que dicha designación obedece desde su punto de vista a dos aspectos, uno de ellos el relacionado con un reconocimiento a los católicos de Morelia, mientras que el segundo de ellos, resaltó “es la emergencia que vivimos en el aspecto de tantos problemas de violencia, inseguridad, desempleo, corrupción, cuando estuvimos en Roma los obispos el papa escuchó con atención lo que los obispos compartíamos y él seguramente captó que en este momento se requiere de un esfuerzo especial de la iglesia para redoblar el trabajo evangelizador para hacer una propuesta más convincente para que jóvenes padres de familia, políticos académicos, asuman su papel”, destacó.
Asimismo, fue enfático al señalar que todo ciudadano tiene una deuda y responsabilidad ante la sociedad en virtud de que no se vive en las nubes o en otro planeta, dijo, “tenemos que compartir las preocupaciones de la gente, la misión de un pastor de la Iglesia no es partidista, no es para favorecer o entorpecer la labor de los funcionarios o de los candidatos que quieren ser funcionarios, nuestra labor está en otro plano pero no podemos ser ajenos a la realidad dolorosa que vive la gente”.
Por lo que en su papel como cardenal, expuso que “trataré de mantenerme estrictamente en lo que me toca como hombre de evangelio sin incidir en los campos que son propios de los laicos, de los políticos y ellos con todo derecho deben atender bajo su conciencia”. De este modo aseveró que “no somos apolíticos pero tampoco político-partidistas”.
Indicó que el reto será ir hacia una transformación porque se ha tocado fondo y propuso realizar iniciativas para seguir con un trabajo que consideró debe rediseñarse y adaptarse a las nuevas circunstancias. “Viene tiempo de elecciones, la Iglesia de ser responsable de su tarea social como ciudadanos, es momento de una gran oportunidad para Michoacán”, manifestó.
Es de señalar que el arzobispo de Morelia, recibió la noticia de su elección en el municipio de Jungapeo mientras que fue en la capital michoacana que su familia arribó para manifestarle sus felicitaciones y prepara maletas, señaló, para recibir el nombramiento oficial como cardenal en Roma el próximo 14 de febrero.
De acuerdo con el obispo auxiliar Juan Espinosa, la noticia resultó como sorpresa para la entidad puesto que las miradas apuntaban hacia Monterrey, sin embargo, resaltó las cualidades de Alberto Suárez Inda a quien calificó como un hombre que cumple con los requisitos para ocupar dicha jerarquía, entre ellos, el ser un hombre de trabajo pastoral, prudente y con coherencia de vida.
Destacó que se trata del título honorífico más alto de la Iglesia católica donde ser cardenal representa además ser consejero cercano al papa.
En su oportunidad el también obispo auxiliar Carlos Suárez, aseveró que se trata de un nombramiento merecido ante el trabajo y cargos importantes que ha tenido Suárez Inda a lo largo de su trabajo pastoral.
Cabe señalar que se trata del primer cardenal designado de manera oficial en Michoacán pues se tienen registros de una designación en 1849 al michoacano Cayetano Gómez Portugal, quien perdiera la vida antes de ocupar el cargo de manera oficial.
Es de recordar que en México existen tres cardenales en ejercicio y dos más en condición de jubilación.