Es tiempo de dejar atrás viejos arreglos del gobierno: JC Barragán
MORELIA, Mich. 7 de octubre de 2011.- “Es tiempo de dejar atrás las viejas componendas del gobierno y exigir a nuestros representantes toda la capacidad necesaria para trabajar sin explotar a la clase trabajadora”, señaló el candidato por la izquierda michoacana en el Distrito 16, Juan Carlos Barragán Vélez, en referencia al caduco impuesto sobre tenencia vehicular.De acuerdo a un boletín de prensa, el candidato por el PRD y PT en el suroeste del estado, manifestó que después de visitar colonias populares de ese sector se encontró con que “los ciudadanos ni siquiera se oponen al pago de impuestos, sino que se oponen a las razones ilógicas que existen en esos impuestos porque si tuviéramos vialidades dignas, seguras y cómodas, pagaríamos lo que fuera necesarios; el problema es que no tenemos nada de eso y pagamos de más por el simple derecho de tener un vehículo que es necesario para cualquier familia”.El dirigente de Nueva Izquierda en Michoacán reconoció que para los propietarios de vehículos es sumamente costoso mantener en buenas condiciones sus automóviles por el mal estado de las calles morelianas, y recordó que como regidor en el ayuntamiento de Morelia “promovimos el Seguro de Responsabilidad Patrimonial y ahora el Ayuntamiento tiene que pagar a cualquier automovilista los daños que sufra su unidad por el mal estado de las vialidades. Esa es una muestra del compromiso que tenemos con la ciudadanía y con su economía familiar”.Agregó que en estos momentos no es posible considerar la compra de un automotor como una muestra de lujo, “sino que es una herramienta de trabajo y el sistema nos hizo caer en el error de que sólo las personas adineradas pueden adquirirlo. Las distancias, los tiempos y la vida a las que nos obligan nuestras rutinas de trabajo nos exigen contar con un vehículo a un precio justo y sin la obligación de pagar año con año por el simple de hecho de contar con él”.Como es de recordar, el Impuesto a la Tenencia surgió en México en 1968 bajo el régimen priista bajo el argumento de sufragar los Juegos Olímpicos de ese año y con la promesa de erradicarlo al pasar la conmemoración, pero se mantuvo hasta nuestro días de forma injustificada hasta el punto en que se convirtió en uno de los gravámenes más dolorosos para el ciudadano mexicano, por lo que Juan Carlos Barragán se comprometió a pugnar desde el Congreso del Estado hasta lograr su derogación en Michoacán.