Convergencia irá sólo en Morelia: Aníbal Guerra
MORELIA, Mich., 28 de julio de 2011.- En definitiva no se concretaron los acuerdos para ir los partidos de la izquierda en candidatura común por la alcaldía de Morelia, por lo que el dirigente estatal de Convergencia, Aníbal Guerra Calderón, anunció que el partido naranja competirá solo en la contienda por la Presidencia Municipal de la capital del estado. Al respecto, el líder convergente confirmó que los militantes convergentes rechazan en general la precandidatura del ex gobernador priísta de Michoacán, Genovevo Figueroa Zamudio, a quien ha propuesto el Partido de la Revolución Democrática (PRD), motivo por el que no se llegó a acuerdos que permitieran la candidatura común que se buscaba en la elección por la alcaldía de Morelia. La situación, abundó Aníbal Guerra, se podría reproducir en otros municipios, pero por lo pronto anunció que en la capital del estado Convergencia ha entregado la propuesta formal para que su precandidata sea la ex diputada local y ex diputada federal perredista, Ana Lilia Guillén Quiroz. Entrevistada al respecto, la propia Ana Lilia Guillén admitió que valora la posibilidad de aceptar la propuesta, para lo cual sólo espera resolver algunas cuestiones de carácter personal, porque se considera un perfil “políticamente correcto” en comparación con el del ex titular de la Secretaría de Turismo, Genovevo Figueroa. La ex diputada federal y local recordó que desde 2001 había mencionado su interés por buscar la alcaldía de Morelia, tema en el que lamentablemente su partido no la ha respaldado, porque tal vez considera que no tiene el perfil exacto. Sin embargo, Guillén Quiroz adelantó que de concretarse su precandidatura por Convergencia no dejaría las filas del PRD, porque es congruente con los principios que le dieron vida a dicho instituto político, además de que propondría un gobierno diferente, con inclusión para todos los sectores de la sociedad, incluyendo al sector empresarial. La también ex dirigente municipal del sol azteca en Morelia aseguró que no le preocupa que la vean mal las cúpulas del PRD, porque sabe que no la ven bien, y que tampoco le incomoda la posibilidad de que la critiquen o pretendan sancionarla los actuales dirigentes partidistas, puesto que ella está en el perredismo por decisión propia y sólo se ha manifestado por ser congruente con los principios del partido.