Aquila, blindado por autodefensas
MORELIA, Mich., 7 de agosto de 2013.- En la costa de Michoacán ya en los límites con Colima, se encuentra Aquila con más de tres mil 500 habitantes en la cabecera municipal, un pueblo rico por sus minas y abandonado por los gobiernos, finalmente 200 hombres se levantaron en armas y portan fusiles de asalto, rifles así como escopetas.
El panorama no es alentador, antes de entrar a Aquila hay un retén de marinos quienes indican que no es seguro entrar al municipio “hay mucha gente armada allá arriba” dicen en un puesto de control que mantienen antes de la entrada a la comunidad de La Placita.
Justo en la entrada principal del municipio se encuentra otro retén, pero este del Ejército, quienes revisan minuciosamente las unidades que entran, según ellos en busca de armas o enervantes, aunque aceptan que no tienen ordenes de desarmar a los integrantes del Grupo de Autodefensa, por lo cual los dejan operar.
Los comercios abren con normalidad, mientras que en las calles se encuentran decenas de hombres armados, algunos sin portar la playera distintiva del Grupo de Autodefensa que dice textualmente “Por un Aquila Libre”, se pasean por la plaza, o patrullan en las unidades que anteriormente eran de la Policía Municipal.
En inmediaciones un convoy militar conformado por tres unidades, da rondines de disuasión, no confronta a los integrantes del citado grupo y sólo hace presencia en la alcaldía para luego de minutos retirarse.
Uno de los líderes del Grupo de Autodefensa, quien se cubre el rostro con un pasamontañas y lentes obscuros dice que no dejarán las armas, aunque esperan que el Gobierno Federal haga su trabajo, no reta, sólo dice que son cerca de 200 hombres quienes conforman el movimiento y aceptan tener miedo de represalias de la delincuencia.
Hay gente que se ha ido del pueblo, que decidió abandonarlo tras el surgimiento de dicho grupo, algunos comerciantes, otros simplemente por temor, la imagen del municipio no es la misma, ahora cualquiera porta armas, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos, no es un movimiento conformado sólo por un sector.
A pesar de que los líderes del movimiento armado dicen estar apoyados por el pueblo, algunos comerciantes los ven con temor, aún no aceptan lo que está sucediendo, pero tampoco comprenden por que no son desarmados, seguirá la incógnita.
La retención de un militar.
El lunes transcurría todo normal en Aquila, el movimiento armado operaba con normalidad, sin embargo algunos de los elementos que lo conforman detuvieron a un elemento del Ejército que pertenece al 88 Batallón de Infantería en Colima.
En cuestión de horas, había llegado al municipio un contingente de al menos 40 patrullas de la Policía Ministerial y un número similar del Ejército, se preveía que serían desarmados los integrantes del Grupo de Autodefensa lo que desataría un conflicto armado.
No fue así, los policías ministeriales llegaron y se apostaron en el municipio, al igual que el personal militar, no se confrontaron con los integrantes del Grupo de Autodefensa quienes portaban fusiles de asalto AK-47 conocidos como ‘cuernos de chivo’ y rifles AR-15 que le quitaron a la Policía Municipal.
Eso provocó que finalmente los supuestos policías comunitarios entregaran al efectivo militar, a quien según ellos acusaban de delincuente.
La ruta del miedo.
Para salir de Aquila a través de Coalcomán, es la ruta más rápida para salir a Apatzingán, pero eso implicará pasar retenes de cualquier tipo ya sea de grupos de autodefensa o de militares así como de federales.
Fueron un total de 12 puestos de control desde Aquila hasta Apatzingán, de los cuales cinco eran de grupos de autodefensas que se encontraban fuertemente armados, seis de personal militar y uno de la Policía Federal.
La presencia de personas armadas sobre la vía siguen en operación a pesar de la presencia del Ejército, ellos paran, revisan, como si fueran una autoridad, ante lo cual los choferes y ocupantes de vehículos tienen que obedecer.