¿Crueldad o 'muerte gloriosa'?, la disputa por las peleas de gallos
MORELIA, Mich., 15 de abril de 2016.- Las intenciones de hacer de las peleas de gallos un patrimonio cultural intangible de los michoacanos ha encendido las alarmas de los animalistas y, de gran parte de la población que repudia tal acto, ese que sus amantes califican como la finalización más gloriosa de vida que pudiera tener un animal; y quienes lo rechazan, como el suceso más cruel.
El sindicato de galleros José María Morelos está detrás de la propuesta, y se ha dedicado a hacer cabildo parlamentario, sin aún presentar la idea formalmente, buscando el apoyo individual de cada diputado. Es así como lo detalló en visita a Quadratín la diputada del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Rosa María de la Torre, animalista desde la universidad y quien rechaza sin titubeos estas prácticas.
“Estos espectáculos son una muestra de la evidente crueldad a la que podemos llegar los humanos frente a otros seres vivos. A diferencia de otros entretenimientos como las carreras de caballos o perros, las peleas de gallos involucran además un alto grado de violencia entre la gente, de ilícitos directamente correlacionados a ellos como la portación ilegal de armas, las apuestas que en su mayoría son ilegales, y aunque haya palenques que tienen permisos gubernamentales, son muy pocos. Los números son claros: las muertes por riñas en palenques, los conflictos y lesiones están de manifiesto”, expone De la Torre.
Con campañas, charlas, conferencias en las escuelas, luchan los ambientalistas para concienciar desde pequeños y generar condolencia ante el acto en que dos animales se hieren en presencia consciente de seres humanos.
La diputada le califica como un tema generacional, pues según encuestas, los jóvenes de entre 12 y 19 años rechazan estas prácticas, por lo que cree que si se continúan las campañas disminuirá paulatinamente el incentivo económico de estos actos.
Y es el tema de la economía, precisamente, lo que alegan los galleros para catalogar este negocio como insustituible, ante las propuestas de que consideren cambiar su fuente de ingresos.
Los dueños de palenques indican que si se eliminan las peleas de gallos, esto generará una derrama económica nacional y erradicará fuentes de empleo que se derivan de ahí, en los que una persona particular pudiera ganar hasta 200 pesos diarios durante la jornada.
Quienes están en contra manifiestan que estos puestos de trabajo, no obstante, son irregulares, no tienen prestaciones sociales y las personas no gozan de ningún derecho laboral.
“En el dossier presentado por el sindicato hablan en todo momento del derrame económico, de la generación de empleos, e incluso que primordialmente se emplean a madres solteras, hecho que me parece una falacia peligrosa usar el tema de género para justificar un acto tan cruel”, apuntó De la Torre, quien agrega está consciente de que, para que pueda fluir la erradicación de estas prácticas, se deben buscar, primero, alternativas de trabajo a los galleros.
Revela la diputada que, para no eliminarlas, los ambientalistas proponen un cambio de reglas del juego en las que, en vez de pelear a morir, se desarrollen las peleas de gallos por ‘rounds’, colocando en sus patas pequeños guantes y sin las navajas de dos pulgadas. A ello, los fanáticos indican que no sería igual.
Para un gallero estas peleas representan para el animal una muerte de gladiador, de guerrero, luego de haber tenido una vida de rey en la que les alimentan, les cuidan y entrenan durante año y medio para luego llevarlos al ruedo.
“Ellos dicen que está en la naturaleza de los gallos el enfrentamiento. Y es obvio, puede suceder por territorio, o por una gallina por ejemplo, pero no por eso se les va a poner en una arena a pelear con navajas en sus patas, solo por diversión. Decir que no es lo mismo sin las hojillas da a entender que lo que se busca ver es un espectáculo sanguinario, y no verlos desplegar sus habilidades”, sostiene la representante.
A la disputa se suma el si es correcto o no dejar que menores de edad asistan a estos encuentros, ello, en el marco de la posibilidad del regreso de las peleas de gallos a la Expo Fiesta Michoacán 2016, un evento familiar que desde hace ocho años las eliminó de su programación, por un tema de seguridad más que de maltrato animal.
La Organización de la Naciones Unidas emitió recomendaciones a diversos países donde solicita no se permita la entrada de menores de 16 años a espectáculos donde mueren violentamente animales (específicamente se refería a las corridas de toros) y lo fundamenta indicando que está comprobado científicamente que someter a los niños y a los jóvenes a esos actos genera en ellos insensibilización al dolor del otro, normalización de la violencia ante cualquier ser vivo, y que los pequeños sean más proclives a la violencia.
Esto lo recuerdan los ambientalistas, y aseguran tiene el mismo efecto en lo que respecta a las peleas de gallos.
Los galleros refutan tal afirmación argumentando que en el caso de las corridas es inequitativo y cruel, porque el ser humano piensa y hay una ventaja evolutiva frente al animal, en cambio, en las peleas de gallos son dos animales en igualdad de circunstancias los que pelean.
“El resultado violento es el mismo, y la explicación del por qué hay gente contra las corridas, pero a favor de las peleas de gallos es por un tema de empatía biológica: los seres humanos tenemos empatía con las especies que tienen los ojos frontalmente ubicados. A las aves nunca podrás mirarlas a los ojos como a un toro, por lo que se tiende a pensar que no tienen emociones o no sienten, pero debemos recordar que todo animal que tenga un sistema nervioso central tiene la capacidad de sentir dolor y angustia”, destacó la diputada.