El Observatorio Político/Leovigildo González
Peña Nieto, el peor.
La aprobación del presidente Enrique Peña Nieto se encuentra en una verdadera crisis, el pasado lunes el diario El Universal publicó una encuesta donde el mandatario sólo tiene la aceptación del 29 por ciento de los mexicanos, el peor de los últimos años.
La confrontación con el gremio magisterial en Oaxaca y Chiapas donde incluso para deshacer un bloqueo hubo más de ocho muertos también ha provocado que sea calificado a nivel internacional como un presidente que no acepta a los grupos disidentes que van en contra de su forma de hacer gobierno, así lo demostraron decenas de medios canadienses en su última visita en aquel país del norte, en donde un grupo de manifestantes en Quebec le gritaron, asesino.
Aunado a lo anterior, los mexicanos no ven los resultados de las ‘famosas’ reformas que se cansó de presumir Peña, por el contrario el pasado fin de semana fuimos víctimas de un ‘gasolinazo’ más, a pesar de que había anunciado que no se haría ninguno en este 2016, por lo cual es bastante suficiente para señalarlo como mentiroso.
Pero no sólo la gasolina subió de precio, el golpe también fue en la luz eléctrica, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) dio a conocer aumentos significativos.
Ni los miles de muertos en el sexenio de Calderón provocaron una aceptación tan baja, ni el desplome del peso en el sexenio de Ernesto Zedillo y el fraude de Salinas, Peña Nieto y su partido están pagando las consecuencias (perdieron gubernaturas que no conocían la alternancia como Veracruz, Tamaulipas y Quintana Roo).
Lo peor de este panorama, es que el Gobierno Federal carece de políticos y por el contrario parecen dictadores, la amenaza de Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de que tomaría acciones para destrabar bloqueos,dejó ver que ante los conflictos su solución es la confrontación, ‘la ley con sangre entra’.
Ni los muertos, tampoco los principios de resistencia civil que hay en Oaxaca, han provocado que el Gobierno recule, ceder no es sinónimo de perder, y lanzar balas contra los que se oponen al gobierno no es forma de hacer política.
Parafraseado al priísta Manlio Fabio Beltrones en su último discurso público “los malos gobiernos pagan en las urnas”, en este momento el de Peña estaría abriendo la puerta a la oposición en 2018, pero para eso hay una parada técnica, el Estado de México, que es la joya de la corona al tener el listado nominal más alto del país, si el Revolucionario Institucional pierde ahí estaría en graves problemas.
En el tema de Michoacán, habrá que recordar que las acciones contra la delincuencia organizada deben ser realizadas por el Gobierno Federal, los acontecimientos de los últimos días tienen tintes de que son perpetrados por grupos armados debidamente organizados, para lo cual reforzar los operativos federales en la entidad debería ser un anuncio que haga el desaprobado Peña Nieto en su visita de este martes al estado.
La Observación
El PRD en 13 días eligirá dirigente nacional, la salida de Nueva Izquierda (Los Chuchos) parece inminente, por lo cual repercutiría en las aspiraciones de algunos michoacanos, al perder el control del partido significa un fuerte golpe a su expresión, la apuesta de Jesús Ortega se llama Beatríz Mojica, pero las tribus estarían cediendo ante Mancera con Alejandra Barrales.