Ley 3de3 encubrimiento del niño bien/Alfredo Ramírez Bedolla
Presenté personalmente mi declaración 3de3 en el año 2015, en ese momento era el que escribe, candidato a la presidencia municipal de Morelia, creí que era obligación de transparencia y una buena opción poder compartir mi declaración patrimonial como candidato y así otros aspirantes también lo hicieran, tenía mis dudas sobre el IMCO y la declaración 3de3 con base en sus formas ya que este es un organismo privado que promueve la competitividad como objetivo y que de repente se estuviera convirtiendo en un contralor social me generaba algún tipo de duda, pero en buen ánimo realice dicha acción.
En estos días ha sido evidente el actuar inmoral del presidente nacional del PAN Ricardo Anaya, quien tiene a su familia radicando en Atlanta Georgia, en un mundo de lujos y cuento de hadas, mientras en México la triste realidad que aquí vivimos se asemeja a una pesadilla de la inseguridad y el desastre de gobiernos corruptos. Sólo basta constatar que el propio Anaya declara rentar una “casa de muñecas” en 3500 dólares mensuales, algo así como 70 mil pesos, una friolera de dinero comparándolo con los 8 mil pesos que en promedio pagan los mexicanos en hipotecas para adquirí una vivienda.
Que tanto puede un político alejado de la realidad nacional estar en concordancia con las necesidades y sentimientos de un pueblo abandonado y ultrajado.
Encubriendo la corrupción, ahora el IMCO y sus 3de3 confirman mis sospechas, son encubridores de actuaciones deplorables y evidentes, seguramente por tratarse de un panista, conservador, niño “bien” de ojo de color, buenas maneras y defensor del status quo, el IMCO entra en la defensa ardua de este personaje, al asumir el IMCO y 3de3 la defensa de Anaya sepulta la esperanza de un esquema de transparencia que ahora podemos observar es altamente vulnerable e incompetente. Ahora resulta que lo deplorable es la justa medianía de un político y es defendible a toda costa el despilfarro de los políticos, como si la política fuera una profesión para enriquecerse y vivir sobre los demás de forma grotesca.
Muestro mi evidente decepción por el manejo del 3de3 dado por el IMCO en este asunto, de plano se dejan ver como unos sinvergüenzas, hasta que no reivindiquen su objetivo que en este momento queda vulnerable en su credibilidad por decir lo menos está en duda. Ya que el oficio emitido por el IMCO referente a defender a Ricardo Anaya de tratarse de un delito podríamos catalogarlo como encubrimiento. Ahora nos queda claro la frase del fraude electoral del 2006 emitida por Felipe Calderón y defendida por la elite empresarial y conservadora: “haiga sido como haiga sido”.