Itinerario político/Ricardo Alemán
AMLO se hace viejo
Todos saben que en política “no hay sorpresas, sino sorprendidos”.
Y fue el caso de la reciente entrevista concedida –a Ciro Gómez Leyva--, por Andrés Manuel López Obrador, quien pontificó sobre las condiciones de una potencial alianza electoral con el PRD.
Dijo que vigilará el comportamiento político electoral del PRD, para decidir si son dignos de entregar sus votos a favor del tabasqueño.
Es decir, si los amarillos se portan bien, si no hace alianzas a favor de la “mafia del poder” y si desiste de su coqueteo abierto con el PAN de Ricardo Anaya y Margarita Zavala, entonces el mesías perdonaría a los pecadores del PRD y serían dignos de regresar a su rebaño.
La declaración sorprendió a muchos que, presurosos, pregonaron que “El mesías podrá perdonar a los pecadores”. Está claro que no entienden que el señor López es el más depurado animal político –del sistema de partidos–, y que una de sus especialidades es, precisamente, “engañar con la verdad”.
¿Y cual es esa verdad; cuál el mensaje real de AMLO?
Lo cierto es que al “mesías” le importa un pito una alianza con el PRD rumbo a 2018. La verdad –y ahí el truco y el engaño–, es que AMLO hará todo lo necesario para impedir una potencial alianza ganadora entre el PAN y el PRD en el Estado de México en 2017. Es decir, AMLO se plantará como aliado clave del PRI. ¿Y la mafia del poder? Esa también le importa un pito.
Pero obliga la pregunta: ¿Por qué el señor López hará todo por tirar una potencial alianza ganadora en el Estado de México?
Elemental; porque de consolidarse la hipótesis de que PAN y PRD pudieran derrotar a Eruviel Ávila en el Estado de México, se confirmaría una segunda tesis nada descabellada; una alianza PAN-PRD en la presidencial de 2018. Y ante esa segunda teoría, “Morena y su pastor” no tendrían nada que hacer en 2018. Por eso AMLO tratará de reventar la alianza PAN-PRD en el Estado de México y en 2018.
Pero resulta que “Morena y su pastor” cometieron errores de párvulos. Acaso porque AMLO envejece, no entiende el cambio generacional en el PRI, el PAN y el PRD. En el PRI, por ejemplo, uno de los jóvenes que alcanzaron la categoría de “animal político” –en estricto aristotélico–, se llama Eruviel Ávila, hoy por hoy puntero presidencial por el PRI, a pesar de que hace un par de años nadie creía en sus habilidades.
En realidad Eruviel no requiere la alianza de AMLO para ganar el estado de México. Cualquiera con un poco de olfato político sabe que el PRD