Voz de lo Alto/De la corrupción brotará algo nuevo
De la corrupción brotará algo nuevo
La corrupción tiene el dominio de la vida y los pecadores están a su servicio, sin embargo Dios puede crear algo nuevo.
En tu vida. Mucha gente está decepcionada de la gestión de los gobiernos. Ve la corrupción reinar, la impunidad, la injusticia en lugar de la ley. No espera nada bueno.
Según los cálculos humanos no se ve un cambio, quienes pueden hacer algo están ocupados en buscar el poder y el dinero con egoísmo, sin moral.
Dios habla.Estamos en el reino del pecado, de los discursos mentirosos, huecos, llenos de cuentas alegres, pintando un país de primer mundo que sólo existe para los privilegiados.
La realidad es muy triste, dura, inmoral. Dejados a nuestras fuerzas estamos perdidos y sin esperanza. La salvación de México no es un partido o un líder.
La situación es desastrosa, no la que pintan los discursos de los poderosos que sólo ven logros y no reconocen ningún error, crimen, atraso.
Nos urge la liberación que siempre viene de Dios en la fe. Invitemos a Dios y démosle su lugar en los grandes procesos de la historia, como en lo pasado.
El profeta Jeremías recuerda los prodigios que Dios realizó en Egipto cuando un pueblo inútil era incapaz de liberarse de la esclavitud.
Más tarde, en otro país de esclavitud, deportados en Babilonia, los israelitas no tienen manera de liberarse.
Jeremías anuncia que Dios va a intervenir. Las hazañas de la primera liberación se quedarán cortas:
“No recuerden lo pasado ni piensen en lo antiguo, yo voy a realizar algo nuevo”.
Es algo grandioso, que parece imposible en el orden natural: “voy a abrir caminos en el desierto”.
En la postración del pueblo en Michoacán, algo grandioso, inimaginable va a suceder, en esta historia de fraudes, mentiras, injusticias, saqueo de un país rico, de millones de miserables.
Hay una esperanza que nos anunció el Papa, está en Dios, hay que apoyarse en Jesucristo, coger la mano que él nos tiende.
Es la experiencia que vivió la mujer pecadora.
Su horizonte cerrado, estaba perdida sin la misericordia de Cristo.
La presencia del Mesías la hace resurgir del pecado a una vida nueva y la santidad, cambia radicalmente su situación.
La salvación está en Cristo, él cambia la situación en el Reino de amor y justicia.
Los pecadores, empezando por los más encumbrados deben encontrarse con Cristo. Dejarse cuestionar y cambiar. Una foto con el Papa es como un lavado de conciencia, una justificación de sus pecados en contra del pueblo.
Hay que vivir la experiencia de encontrarse con Cristo y con su poder de renovación y liberación. Cuando se le descubre como el más grande bien, todas las ventajas del robo y el tráfico de drogasaparece como basura.
El es el verdadero tesoro. “Nada vale la pena en comparación con el bien supremo, que consiste en conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por cuyo amor he renunciado a todo con tal de ganar a Cristo y estar con él”.
Dios tiene el poder para darnos una sociedad nueva, justa, fraternal. Necesitamos apoyarnos en la fe.
Necesitamos vivir el encuentro con él, obedecer sus leyes, dejarnos transformar, seguirlo haciendo lo que él manda, luchando por su reino sin corrupción ni impunidad ni ambiciones mezquinas.
Hay que llamarlo para que entre a la historia de México, en nuestra vida personal.
Hay que pedirle que eche los demonios de las estructuras de gobierno, de la administración, de las reformas. Así quedarán libres de engaño e injusticia.
El levanta de la situación de muerte y pecado: No te condeno, “ya no vuelvas a pecar”.
Vive plenamente. Déjate alcanzar por Cristo, junto a él las ventajas y negocios del mundo son basura, traen corrupción, injusticia, sufrimiento de los pobres.
Para reflexionar en familia. La familia también anda al margen de Dios o contra él y necesita acercarse, reconciliarse en cuaresma.