Teléfono Rojo
Parecía un tema superado.
Pero se ha vuelto efervescente desde la semana pasada:
-Cuauhtémoc Cárdenas quiere repetir como presidente del PRD.
Lo expresó el propio michoacano a algunos dirigentes de las tribus y a partir de ese momento regresó la agitación por ver cómo hay arreglo.
En especial hizo saber su intención a René Bejarano, dueño de Izquierda Democrática Nacional (IDN) y quien al parecer definitivamente ha roto pláticas con Marcelo Ebrard y su apoderado Manuel Camacho.
-Soy hombre de acuerdos –le contestó Bejarano.
Y en cumplimiento de su palabra de inmediato comenzó el sondeo para ver si hay posibilidades de relanzar la candidatura de Cárdenas.
El primer eco favorable vino de Marcelo Ebrard.
El ex jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), vacío de bases perredistas y ya con el Movimiento Ciudadano (MC) de paracaídas, estaría dispuesto a retirarse si se da el consenso a favor de Cárdenas.
Falta saber la reacción de los demás.
Carlos Sotelo no tiene importancia porque jamás pasará de unos cuantos puntos y por ello no está en la competencia.
La dificultad mayor está con Carlos Navarrete.
Ex coordinador perredista en el Senado de la República y miembro prominente de Los Chuchos, su respuesta depende de Jesús Ortega y Jesús Zambrano, quienes se aprestan a prolongar el dominio de Nueva Izquierda (NI) sobre la nomenklatura del PRD.
Si él declinara, lo cual se ve lejano, habría candidato de unidad y en consecuencia sería innecesaria la elección interna.
SOLO ATRAE SU FIGURA PARA DETENER AL PEJE
Antes de cualquier respuesta deben revisarse condiciones.
No han gustado los condicionamientos de Cuauhtémoc Cárdenas.
Pide demasiado:
1.- El desistimiento de todos los aspirantes.
2.- Posiciones en el Comité Ejecutivo Nacional del PRD para tener control de la estructura y debilitar el reparto de cuotas entre la distintas tribus del partido, cuyos pleitos impiden un trabajo institucional.
Y 3.- autonomía para designar en 2015 candidatos plurinominales a la Cámara de Diputados y a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), lo cual significaría borrar a quienes se han beneficiado históricamente de estas posiciones.
Las tribus rechazan esta autonomía de gestión.
En esos términos, palidecen los dos principales activos de Cárdenas:
1.- Todos lo ven como símbolo pero su tiempo de tótem ha pasado y por ello ni Chuchos ni Bejaranos ni Amalios ni nadie está dispuesto a dejar sus parcelas de poder.
Y 2.- sería el dique para contener a Andrés Manuel López y la migración de perredistas hacia su Movimiento de Renovación Nacional (Morena).
Las cifras no han cambiado: 80 por ciento de la base de Morena provienen del PRD.
153 JUICIOS DE EXTINCIÓN DE DOMINIO EN EL DF
1.- Edgar Elías Asad recibió con cierta indiferencia el aval de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para aplicar la extinción de dominio en la ciudad de México.
-Estaba muy bien sustentado en la Constitución –comentó el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF).
Sin embargo, aclaró, “ponen muchas condiciones. Debiera haber señalamientos más claros en la ley”.
En la capital se han iniciado 153 juicios de extinción de dominio en más de diez años por destinar domicilios al crimen organizado, pero de ellos 80 por ciento se encuentran en proceso todavía.
Muy pocos para una urbe con tanta venta de drogas, delitos de trata y centros nocturnos donde se cometen uno y mil delitos contra los clientes, como prueban los muertos del News Divine y los once jóvenes secuestrados en el bar Heaven.
2.- El rector de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Salvador Vega y León, trata de tejer fino.
La Unidad Lerma tiene cuatro meses sin rector y hay seis aspirantes a dirigirla, lo cual es ilegal porque sólo deben ser tres.
Sin embargo, otros consejeros se oponen a aplicar la norma.
El dilema es ese: la ley o el capricho.
Y 3.- nuevo cambio en Comunicación del Senado.
Raúl Cervantes despidió a su Larissa González, con quien sustituyó a Carlos Olmos, y designó al profesional Eleazar Franco.