Sobremesa
López Obrador acaba de realizar un recorrido por varios municipios del estado de Michoacán, lo acompañaron los dirigentes locales del partido que busca obtener registro en las elecciones federales del año que entra, llama la atención que las reuniones celebradas son muy poco concurridas y desangeladas, no acuden a esas concentraciones líderes políticos de izquierda con una importante trayectoria, ni tampoco con un reconocimiento publico destacado en la entidad. La presencia en las plazas publicas de los pueblos de Michoacán, de uno de los líderes políticos mas sobresalientes que ha tenido México en los últimos tiempos, pasa prácticamente inadvertida por la población, la gente no se interesa en escuchar a quien estuvo a punto de ser Presidente de la Nación.
A pesar de que AMLO en tierras purépechas obtuvo la mayoría electoral en 2006 y un segundo lugar en 2012, con un importante caudal de votos en ambas elecciones. ¿ Que ocurre entonces con la poca presencia de personas en los mítines de López Obrador?, ¿ Por qué la gente que voto por él para presidente ahora esta ausente en estas giras?, ¿ Dejo de ser AMLO un político confiable y atractivo para toda aquella gente que creyó en él?, ¿Será que ya muy pocos lo ven como la esperanza de México? O será ¿Que los ciudadanos están mas preocupados por sus problemas diarios que por la conformación del nuevo partido de AMLO?
Veamos que pudiera estar ocurriendo. Para nadie pasa desapercibido que Michoacán vive uno de sus peores momentos en todos los aspectos; la crisis de seguridad aun no es superada, la economía se encuentra sumamente contraída, la educación publica esta por los suelos, la pobreza y la miseria se han incrementado en los últimos años, en fin, muchos son los problemas que agobian a la gente. A mi parecer los ciudadanos buscan ahora lideres que den respuestas a sus demandas, que resuelvan sus problemas, que no solo critiquen sino que también propongan. Se acabaron los tiempos en que se aplaude a quien descalifica todo por sistema, a quien ve solo un panorama catastrófico, sin proponer soluciones realistas a la grave y desesperante situación en la que vivimos. Por eso la ciudadanía michoacana no se siente atraída con la presencia del ex candidato presidencial.
Si revisamos el discurso de AMLO, encontraremos en este una carga excesiva de odios, rencores y descalificaciones, para el nada funciona, nada sirve, nada es rescatable. Todo lo que proviene del gobierno es inútil e inservible, solo su palabra posee la verdad, los demás son unos impostores que engañan a la gente. Para el ningún otro partido político, ni ningún otro líder ni dirigente, valen la pena aparte de el y de MORENA. Construye un partido, pero no admite entre sus filas a quien el no considere inmaculado, impoluto, porque todos, incluyendo a millones de mexicanos que lucharon para hacerlo presidente, ahora son impuros, ahora son traidores, ahora son parte de las mafias del poder.
La falta de líderes en el partido de López Obrador, refleja el grado de intolerancia y de antidemocracia que permea en esa incipiente organización, ahí solo la palabra de el cuenta, ahí no hay mas cuadros políticos que tomen decisiones fuera de el. El mismo en el zócalo capitalino advirtió que no aceptaría a ningún líder de ningún otro partido de las izquierdas, porque no quiere competencia interna, porque no quiere mas ideas, porque no le interesan mas opiniones que las propias, así concibe la democracia quien estuvo a punto de ser Presidente de México; por eso se explica que en sus reuniones, en sus giras por Michoacán, no haya presencia ni de actores políticos influyentes en la sociedad, ni de ciudadanos, quienes mas que descalificaciones, lo que quieren, son soluciones a los graves problemas que vive Michoacán.