Santiago y el Rufo
Ser ciudadano es un honor que implica derechos y obligaciones, las que se regulan mediante la convivencia civilizada que se plasma en el civismo…
R- Auuu, mi Santias. Hablas de civismo y quizás mucha gente ni te entiende.
S- Es probable que tengas razón, perro, déjame y aclaro con el diccionario en mano; Civismo: Comportamiento respetuoso del ciudadano con las normas de convivencia pública.
R- Guauuu ¡Ahora sí, ni quien diga nada!, aunque nada resuelve la definición si no educamos cívicamente a nuestros cachorros, con lo que en automático no construimos ciudadanos y como consecuencia se desintegra la República.
S- ¡Así es, perro!, por eso, bueno sería compartir con nuestros lectores como se educa cívicamente en otras naciones.
R- Auuu, si a esas vamos, deja y comparto lo escrito por Ikram Antaki sobre Alemania: “La escuela alemana no vacila en atribuirse objetivos de moralización de los alumnos, incluso en la enseñanza cívica. El alumno alemán es considerado como un ciudadano, sujeto de derechos independientes. El derecho a la libre expresión de las opiniones de los alumnos, incluyendo la libertad de prensa escolar, es real, como lo es el de crear asociaciones. La censura de los textos publicados por los alumnos, sería ilegal. Los jóvenes alemanes practican cotidianamente sus derechos. La escuela debe transmitir el saber, las habilidades y las aptitudes, volverlos aptos para el juicio crítico y autónomo, el comportamiento responsable y la actividad creativa; educarlos para la libertad y la democracia, la tolerancia, el respeto de la dignidad del otro y el respeto de la convicción del otro; despertar en ellos una convicción pacífica que busca el entendimiento entre los pueblos, volver comprensibles las normas éticas y los valores culturales, alentar en ellos la disposición a la acción social y a la responsabilidad política, calificarlos para el ejercicio de los derechos y deberes en la sociedad, e informarlos sobre las condiciones del mundo del trabajo…
La enseñanza cívica empieza entonces por la práctica de la ciudadanía escolar y sigue en la educación secundaria a través de la enseñanza de las ciencias políticas y sociales, con el objetivo de la educación cívica nacional…”
S- Ahora entiendo el porqué los alemanes son los alemanes y el cimiento del llamado milagro alemán sustentado en ciudadanos de hecho y con derecho.
R- Auuu, y no solo en Alemania, ni con un solo enfoque; de Inglaterra, Ikram dice: “En Gran Bretaña, la disciplina escolar es a veces dura, conformista, busca desarrollar el espíritu de equipo. A todas las edades de la vida, el individuo es miembro de un grupo bien identificado (escuela, club, empresa), cuyas reglas de existencia, valores y ambiciones comparte con los demás; tienen el sentimiento de pertenecer a esta comunidad restringida y es consciente del privilegio que esto le confiere. La importancia de la conciencia comunitaria es el equivalente británico de la ciudadanía. El civismo escolar es cotidiano y se expresa a través del school assembly (asamblea escolar). En esta instancia se crea el sentimiento de pertenencia a la comunidad: primero, la escuela; luego, la ciudad; luego, la nación. La institución de los tutores y las reglas implícitas que rigen el funcionamiento del grupo ayudan en esa tarea. Ahí rigen dos nociones: 1) La pertenencia al grupo, con los derechos y deberes que conlleva; y 2) la del consentimiento. Se enseña el civismo por la práctica de la vida escolar”
S- Me llevas a la reflexión, perro y a la vergüenza al reconocer que los mexicanos perdimos el camino para, a través de la educación formar ciudadanos que nutran a la República.
R- Grrr, eso lo tenemos claro todos, por eso festiné tu artículo de la semana pasada, en donde señalas la necesidad de construir ciudadanos, te cito: “En los nacimientos de las repúblicas, tiempos antiguos de griegos, cartagineses y romanos, la clave estaba en construir sociedades con ciudadanos, es decir, hombres y mujeres con intereses comunes, que luchaban por progresar unidos bajo una bandera que les daba identidad. En aquellos tiempos, ser ciudadano implicaba también ser soldado de la república y traía aparejados derechos y obligaciones; el cuidado y defensa del Estado o Nación era responsabilidad de todos.”
S- Pues sí, ahora el dilema es pasar de la queja y la parsimonia, a la acción constructiva y responsable, autoridades, pueblo (familias) e instituciones, en particular las educativas ¡Para formar ciudadanos!… ¡Así de sencillo!