Santiago y El Rufo/Santiago Heyser Beltrán
Como capturar un Jabalí
La siguiente historia se encuentra Internet, no menciona al autor, a quién de antemano agradezco su obra.
Un alumno en clase de sociología pregunto al maestro: -¿Sabe Ud. como se captura un Jabalí?, el maestro creyendo que era una broma contestó: -¡No!, dímelo tú.
-Lo primero para capturar un cerdo salvaje es buscar un lugar apropiado en el bosque y tirar maíz en el suelo. Los cerdos, al principio, un poco desconfiados se ven renuentes pero eventualmente lo aceptan y vendrán a diario a comer maíz.
Cuando estén acostumbrados a comer cada día, pones una cerca a lo largo de un costado del área donde acostumbran a venir a comer, que es donde está el maíz. Cuando se acostumbran a la cerca, regresarán a comer maíz nuevamente. Entonces completas el cercado de otro costado del área frecuentada. Luego de que se acostumbren a esto y después de un período de tiempo, comenzarán nuevamente a venir a comer maíz. Entonces continúas con esta rutina hasta completar los cuatro costados que circundan el área, con una puerta de entrada en el último costado completado. De esta forma podrán entrar al corral.
Los cerdos, que ya están acostumbrados al maíz fácil y a la cerca, comenzarán a entrar por dicha puerta a comer. Es entonces cuando cierras la única puerta del cercado y se captura a toda o gran parte de la manada. De repente los cerdos salvajes han perdido su libertad; corren y corren en redondo dentro del área cercada, pero ya están capturados.
Ahora los cerdos no podrán comer más nada salvo que tú les des de comer. Dependen de tí para alimentarse, o se morirán de hambre. Ya no pueden salir a campo abierto a buscar su propia comida. Incluso, probablemente, con el tiempo olviden cómo se hace. Ya no son salvajes. Ahora son tus sirvientes, tus prisioneros. Deben obedecerte o morirán. En adición, los cerditos que ahí nazcan no crecerán salvajes, dependerán de ti para sobrevivir.
A partir de ahí tú tienes el control, ni siquiera es necesario alimentarlos con maíz, el cerdo comerá cualquier cosa que le des, porque es dependiente y manso.
Este año el gobierno federal inició un programa para regalarnos maíz… ¡Perdón!, para obsequiar televisores al pueblo de México, desconozco la intención, aunque puedo imaginarla. Lo que si conozco es el resultado: volverá dependientes e idiotas a los mexicanos, para que, como los jabalíes capturados, seamos sumisos y manejables.
Esto viene a colación porque un día sí y otro también, leo como desde la presidencia de la República se despotrica contra el populismo, tanto en medios nacionales como en foros internacionales. Llama mi atención esa insistencia en exhibir lo dañino de un populismo que hoy se practica en forma institucional desde los tres niveles de gobierno, lo que me parece, es como escupir al cielo. Cada vez que el Presidente EPN señala o critica el populismo y festina programas como: La cruzada nacional contra el hambre, es como si se enterrara un cuchillo solo. O dicho en otras palabras: Hay que ser marrano, pero no trompudo.
El corolario sería, cito a Manuel Clouthier (Maquío): “La cosa no es cambiar de dueño, sino dejar de ser perro.”, por lo que es imprescindible, si queremos un México de ciudadanos dignos y libres, reorientar los programas sociales y la educación a reforzar la cultura del esfuerzo y de la propia dignidad; citando el clásico: “No les demos de comer, enseñémosles a pescar”. Solo con la dignidad de hombres libres independientes que resuelven sus problemas con su esfuerzo, podremos tener una nación fuerte y soberana, de otra manera, solo seremos cerdos salvajes en manos de intereses nacionales e internacionales, alimentados con créditos y regalitos que gastarán los partidos, los gobiernos y los políticos, pero que los pagará el pueblo de México… ¡Así de sencillo!
Un saludo, una reflexión.