Santiago y El Rufo/Santiago Heyser Beltrán
Vivos se los llevaron
Los pseudoestudiantes de Ayotzinapa fueron a secuestrar camiones y eso es un delito, no un acto heroico, ojalá escuchen en Tiripetío (punto)...
R- Mi Santias: El primer paso para resolver un problema es reconocer el problema, el segundo, plantear correctamente las hipótesis, es decir, describir objetivamente el problema. Hoy la estridencia patriotera no permite entender la realidad sobre algunos hechos; los pseudoestudiantes, porque quienes fueron a Iguala a secuestrar camiones no estaban estudiando; así como sus abnegados padres que no sabían dónde estaban sus hijos y si lo sabían son cómplices de delito, son una farsa; lo que aclaro, no justifica el asesinato. ¡Entendamos!, los asesinados en Guerrero no son mártires de la República, simplemente son unos jóvenes manipulados para cometer delitos y mantener vivas las banderas de reivindicación social y revolucionaria de grupos que lucran con la corrupción estatal que paga por no tener problemas; cuando no de políticos corruptos cuya fuerza está en chantajear para obtener prebendas y beneficios de todo tipo; desde dinero en efectivo, hasta posiciones políticas, candidaturas, plazas de trabajo, contratos, control de instituciones y puestos en gobierno.
S- Es verdad, mi Rufo, es Inaceptable el asesinato de los jóvenes de Ayotzinapa, pero no podemos obviar las razones, inadmisibles, que los llevaron a Iguala; como inaceptables son cada una de las miles de muertes que ha generado la dichosa guerra contra el crimen organizado, que en el fondo solo es una guerra por ver como se reparte el pastel; el objetivo obvio es ver quién se queda con el control de plazas o a qué grupo político beneficia el tráfico de drogas, ya que en los hechos: ni ha disminuido el tráfico de drogas, ni se ha descabezado a los verdaderos capos, muchos de ellos enquistados en los gobiernos de los tres niveles, en los congresos estatales y federal y en los partidos políticos, desde donde se deciden las candidaturas, se controlan policías y se negocian los puestos.
R- Auuu. Soy de la opinión de que los jóvenes están muertos, mi Santias ¿Dónde murieron?, solo es relevante para conocer autores y causa, el lugar es intrascendente, pero es ahí donde se ha centrado el debate, poniendo así, en beneficio de los criminales, una nube de humo sobre lo verdaderamente importante ¡La verdad!, para de ahí castigar, corregir y prevenir. Porque es claro que esto no fue un hecho aislado, ni por mucho el mayor crimen cometido en contra de la vida; con solo ver la extorsión y muerte de migrantes en territorio nacional, ejecutados muchos de ellos con la complicidad de funcionarios y trabajadores de instituciones de la república, para entender que Ayotzinapa es una bandera, no una lucha por la verdad, la paz y la justicia.
S- Lo bueno es que Ayotzinapa, mi Rufo, exhibe el batidero y podredumbre en el que, desde los tres niveles de gobierno se han convertido las instituciones; desde la PGR, hasta algunas policías municipales, pasando por algunos gobiernos estatales, por la policía federal, el ejército, los partidos políticos y hasta el mismito gobierno federal. Es tal la degradación y el cinismo, que vemos en televisión como un colaborador de la PGR siembra un arma para involucrar y presionar a un abogado incómodo para el gobierno y sigue en su puesto la Procuradora, que en lugar de servir a México sirve al grupo o pandilla enquistada en el poder; protegida de la misma forma en la que al exprocurador mentiroso se le premia con una embajada o al exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, se le otorga impunidad.
Algo que tenemos que entender, perro, es que El negocio de la droga es de tal magnitud y están involucrados hombres tan poderosos en ambos lados de la frontera, que no hay el interés de acabarlo; solo así entiendo por qué la mismísima PGR “ocultó” el dato del quinto camión supuestamente cargado con droga, protegiendo así, en mi opinión, “el negocio” de la crítica de la opinión pública,… y sobre todo, ocultando la ruta de trasiego de droga.
R- Auuu. Pero ojo mi Santias ¡No nos confundamos!, acabar con el negocio de la droga es tan sencillo como acabar con el robo de combustible a Pemex, cuestión de decisión. En el caso de la droga: blindemos nuestra frontera norte, sabemos que por ahí pasan los grandes volúmenes. En el caso del combustible, pongamos medidores de presión conectados a computadoras y alarmas en tramos de las tuberías y de manera automática e inmediata sabremos cuando y donde están “ordeñando” petróleo o gasolina… ¿Queremos? Parece que no, como tampoco nadie quiere la verdad sobre los muertos de Ayotzinapa; los padres de las víctimas no quieren saber que ellos fueron irresponsables y omisos, y que sus hijos fueron asesinados por tontos al ser “usados” para cometer delitos; las autoridades tampoco quieren la verdad que exhibe su ineficacia y corrupción y en un descuido lesiona el “negocio”, al tiempo que los voceros, la oposición y los supuestos “luchadores sociales” quieren mantener vivo el tema pues ello les reditúa políticamente, por eso ¡Al carajo con la verdad!…” ¡Así de sencillo!
Un saludo, una reflexión.