?Simplicidad y congruencia?
Argumentan los izquierdosos que poner vallas alrededor del Congreso atenta contra la libertad de tránsito; olvidan, convenientemente, que ellos bloquearon Paseo de la Reforma por meses...Lo peor que nos puede pasar a los mexicanos es ser cínicos; lo que se agrava cuando se trata de un movimiento que abandera la izquierda ¿Porqué?, pues porque simplificando, la izquierda representa un movimiento de cambio hacia la justicia, la equidad, la inclusión, el respeto, la legalidad, la verdad, la democracia y la honestidad,… cuando menos en la imaginación del colectivo mexicano, del pueblo, y me incluyo…Por eso cuando veo el show de “Juanito” en Iztapalapa, en donde el PRD vs AMLO (“izquierda” vs “izquierda” –entre comillas-) se pelean el presupuesto de la delegación, no para servir al pueblo, de lo que Clara Brugada dio claras muestras, sino para tener y conservar prebendas y de pasada financiar movimientos y campañas políticas, lo que en buen cristiano es robarse el dinero del pueblo, de los impuestos, para beneficio de personas y grupúsculos; no puedo decir que se trata de verdaderos movimientos de izquierda; por una sencilla razón, no llevan como objetivo, ni cumplen, con los principios de justicia, equidad, inclusión, respeto, legalidad, verdad, democracia y honestidad… Lo que si veo es una arrebatinga por el presupuesto, los “huesos” derivados de ser gobierno y los intereses de grupúsculos, los más de ellos deshonestos, peleando por posiciones, “poder” y dinero. Por eso afirmé la semana pasada: “¿Y las izquierdas?, una payasada y mala copia, con liderazgos formados en el PRI, aderezados con las mañas y corruptelas de un populismo ramplón que predica: Ellos son malos, nosotros, aunque iguales, somos los buenos… ¡No sirven para nada!”…Hoy sábado primero de diciembre me levanto con la noticia de enfrentamientos, unos, los que plagiaron el nombre de #YosSoy132, como si eso les diera una representación y purificara sus mezquinos intereses, con bombas Molotov (botellas llenas de gasolina con una mecha -¿Qué hace un “luchador social” con bombas?-) vs los policías con gases lacrimógenos… Y con todo y que fui un estudiante disidente del sistema que luchó contra el autoritarismo de Díaz Ordaz y el gobierno criminal de Echeverría; no puedo más que sentir gusto por que la autoridad imponga la ley y no permita, como en Michoacán o en Ayotzinapa, que cualquier vándalo, escudado en un pasamontañas y una multitud, violente la ley… Hoy el horno no está para bollos, mis enemigos son el avasallamiento de los gringos y el modelo Neoliberal, el egoísmo y el individualismo, la deshonestidad y el agandalle; mis enemigos no son el PRI y el PAN, como mi alternativa política y de gobierno no lo es la “izquierda”; la que en el D.F., bajo las siglas del PRD, nos acaba de dar una muestra de cómo, al igual que Santa Anna, Marcelo Ebrard puede vender al gobierno de Azerbaiyán un pedazo de Reforma para que pongan la estatua de un dictador,… es decir, el gobierno perredista nos acaba de dar una lección de cómo los principios, en las “izquierdas”, están en venta y la honestidad no existe... Y ese es el que quería ser candidato presidencial y hoy quiere ser presidente del PRD, para después, bajo la tutela y dirección del amloista (antes salinista), Manuel Camacho, ser candidato a Presidente de México… ¡Qué asco!¡No!, no soy adorador del PAN o del PRI, ni los veo como alternativa; ambos institutos políticos y en general todos los partidos, han perdido el rumbo del servicio para servirse, en una perversión a la mexicana, la partidocracia, que nos divide y confronta a los ciudadanos con la “clase política”… Sin embargo soy un optimista incorregible y hoy quiero apostarle a México, a que aún la clase política y sus instituciones comparsas, los partidos políticos, tienen remedio, finalmente los políticos surgen de la ciudadanía. Lo que pasa es que cuando prueban las mieles del poder y del presupuesto, se corrompen. Decía que tengo fe, que estoy convencido de que tarde o temprano habrá una generación de mexicanos comprometidos con la República que le dé rumbo a este país para que tenga un futuro de progreso, equidad y desarrollo, no en función de intereses del extranjero o de grupos, sino en función del interés, naturaleza y cultura de los mexicanos.¿Puede ese momento ser hoy?, no lo sé, no lo creo, pero debemos intentarlo y más aún, iniciar con un voto de confianza hacia los gobiernos que inician, sea el del PAN en Guanajuato o el del PRI a nivel federal. Es por eso que no comparto ni las estridencias, ni las formas de una “izquierda” ardida porque el pueblo, en su mayoría no los queremos en el gobierno, en tanto no sean congruentes con los principios rectores de lo que debe ser un gobierno de izquierda: justicia, equidad, inclusión, respeto, legalidad, verdad, democracia y honestidad... ¿Me escuchas Leonel Godoy? ¿Me escuchas Marcelo Ebrard? ¿Me escuchas AMLO?... ¡Así de sencillo!Santiago Heyser BeltránEscritor y soñador