?La prostituta??
Santiago y el RufoUna escandalera trae la vecina que “pesco” al marido cerrando negocio con una prostituta, para recibir sus favores. De lo que ya todos en la colonia nos enteramos...R- Auuu, no entiendo a los humanos, mi Santias ¿Por qué tanto drama con el ejercicio libre de su sexualidad, que es un don natural?S- No tengo una respuesta clara, mi Rufo, ya que la mayoría, incluyendo a tu servidor, tendemos a la promiscuidad, ya sea por acción u omisión, es decir, queremos, pero no se nos hace. Imagino que es cuestión instintiva y parte de nuestra naturaleza, no solo buscar el placer, sino la gratificación derivada de la “conquista” o sentirnos galanes para reafirmar la autoestima al sentirse deseado. Aunque reconozco que esas ideas no son compartidas, ni social, ni familiar, ni religiosamente, ya que esas entidades buscan el compromiso en la pareja y la fidelidad como elemento de unión y permanencia; es decir, las instituciones sociales consideran importante que la familia se mantenga integrada y creen necesaria la fidelidad o exclusividad sexual como elemento de unión.R- Guauuu, ya me dejaste pior, mi Santias, ahora estoy más hecho bolas que antes. Por un lado el instinto empuja a los humanos a tener una vida sexual activa y de alguna manera los invita a la promiscuidad, y por el otro, las leyes o reglas de conducta sociales lo prohíben… Me parece que ahí está el problema, las leyes o condicionantes de conducta social, van contra la naturaleza humana, por eso no funcionan.S- Haces que me acuerde de una charla que di hace años, mi Rufo. Una amiga terapeuta me pidió que platicará con un grupo de 30 mujeres que tenían en común: 1.- Hijos con problemas de violencia, criminalidad o alcoholismo. 2.- Ser divorciadas, y 3.- Tener un rencor irracional contra el varón. Por lo que ella concluyó que ese elemento dañaba a los hijos, ya que dividía a los hijos en sus sentimientos respecto al padre que ellos amaban.Lo primero que hice fue aclararle a mi amiga que yo no era ni terapeuta ni psicólogo - ¡Eso lo sé!, respondió ella, pero lo que quiero es que les hables como “hombre” no como terapeuta… Acepte y di mi plática aclarando que no era psicólogo, pero ofreciendo hablar con sinceridad y les dije en broma, pero en serio: - Aprovechen la oportunidad, no muchas veces van a poder escuchar las cosas con franqueza, viniendo de un hombre. Ellas rieron e inició la charla; lo primero que les dije era que en mi experiencia personal y con el conocimiento de las confidencias de mis amigos, la mayoría de los hombres tendíamos a desear la promiscuidad, es decir, a conquistar a varias mujeres. Fruncieron el ceño, pero sin decir nada. Continué narrando sobre una reunión en donde varias parejas abordamos el tema, uno de los presentes, amigo de muchos años dijo: -No es cierto que todos los hombres seamos infieles. Yo llevo muchos años de casado y nunca he salido con otra mujer. Yo le interrumpí para precisar. –Tú no eres fiel, le aclaré, tú eres feo que no es lo mismo. Es decir, has deseado e intentado cortejar a otras mujeres, pero no te han hecho caso. Su mujer se puso seria y los demás se rieron, pero esa era la verdad, mi cuate al igual que todos, había intentado o deseado cortejar a otra mujer. Después de narrar la anécdota, pregunté al grupo de mujeres -¿Ustedes cuantos hombres fieles conocen?, la respuesta en coro fue: -¡Ninguno!... –Entonces, pregunte, ¿Por qué esperan que el suyo, su pareja sea diferente?… Silencio… ninguna dijo nada y ese es el quid del asunto que me lleva a coincidir contigo mi Rufo, la tendencia natural, el instinto nos empuja a la promiscuidad, no dudo que hayan hombres que no han tenido trato o hayan cortejado a otra mujer, pero además de ser los menos, no lo han hecho por ser feos o por temor a los conflictos que les causaría el ser descubiertos o por restricciones morales ajenas a su propia naturaleza.R- Auuu, si coincidimos en la tendencia natural del humano a ser promiscuo, mi Santias ¿No es mejor el tener una aventura de ocasión con una prostituta, que tener una segunda casa con hijos y obligaciones?S- Ese es otro asunto, mi Rufo, es verdad, una relación que termina con una transacción económica, si se hace con los cuidados de salud necesarios, pues sí, es menos conflicto que tener un segundo frente, ya que no implica ni relaciones familiares ni afectivas.R- Grrr, ¿entonces por qué se enojo tu vecina? Cuando lo que ella debió hacer es sentarse con su esposo a entender como es, que desea, cuáles son sus fantasías o si tiene alguna carencia en la parte de intimidad de la pareja…S- Se enojó, en mi opinión, porque emocionalmente se sintió rebajada en su autoestima al ser reemplazada (según ella) por una prostituta, sin ver que ello podría ser una oportunidad para el diálogo, el conocerse más y así reforzar los lazos afectivos y familiares con su pareja, pero esa, esa es otra historia…Un saludo, una reflexión.*Escritor y soñador