Hablando en serio
*Santiago Heyser Beltrán/QuadratínYa hablamos de que el buen gobernante establece políticas públicas para que el pueblo, en primer lugar: ¡Se alimente bien!...También propusimos, en “El arte de gobernar I”, que un buen gobernante se preocuparía de que mediante la educación se formaran ciudadanos libres, seres pensantes, con iniciativa, críticos, creativos, innovadores, felices y participativos.En “El arte de gobernar II” se presentó la conclusión de que, educar al pueblo para ser empleado, reconociendo que hoy el trabajo subordinado es una forma moderna de esclavitud, era un contrasentido, no solo contrario al arte de gobernar bien, sino a la solidaridad, respeto, compromiso y cariño que un buen gobernante debe sentir por su pueblo. Que esta visión Neoliberal, aderezada con la promoción de la mentada inversión extranjera, en el fondo no es más que la invitación al capital extranjero para usufructuar las riquezas nacionales (mano de obra incluida) en beneficio de intereses ajenos, lo que trae como resultado la pauperización de los pueblos (las ganancias se exportan) y un sistema de abuso y explotación sustentado en la búsqueda de todo tipo de artimañas para reducir el pago a empleados y obreros bajo la, falsa premisa, de ser competitivos y así poder generar o mantener los empleos. También analizamos que el trabajo subordinado tiene como único objetivo el subsistir, como si esta fuera una aspiración “universal” acorde con la dignidad de ser persona… Fue en este artículo en donde propusimos el proyecto de Agroindustrias Estatales (Agroindustrias de Guanajuato, Agroindustrias de Michoacán, etc.), que enuncia el constituir una empresa agroindustrial en cada estado, sólida, organizada, con enfoque cooperativista (controlado), orientada al mercado, con la participación de liderazgos regionales, bajo la dirección y con el apoyo del gobierno estatal y en coordinación con el gobierno federal… Empresas que mediante alianzas estratégicas, el manejo de tecnología de punta, una organización orientada al servicio y la generación de beneficios justos para todos los integrantes de la cadena de producción y comercialización; integre a la sociedad y al gobierno para el despegue económico del campo mexicano; atendiendo así: a.- El objetivo de generar autoempleo, b.- El objetivo de producir alimento suficiente y de buena calidad, c.- La construcción de la cultura del trabajo comunitario, bajo la figura de cooperativismo controlado, d.- El desarrollo de un modelo educativo paralelo al modelo de producción que desarrolle a las personas en forma individual, comunitaria y familiar para producir ciudadanos libres, integrados y felices como semilla del desarrollo de las regiones.Con lo propuesto tenemos el “¿Qué?”: Alimentar sanamente al pueblo en tanto se le educa y capacita para la vida comunitaria en una transición del modelo Neoliberal a un modelo humanista de convivencia y trabajo más acorde con nuestra humana naturaleza, que permita, no solo satisfacer las necesidades básicas, sino el desarrollo personal, familiar y social. También tenemos el “¿Cómo?”: Mediante la elaboración de políticas públicas que fomenten la organización hacia la producción a través de dar acceso a todos, a los medios de producción, la tecnología y el capital necesarios para competir en este mundo globalizado, mientras regional y nacionalmente se construye un modelo alternativo de desarrollo social y económico sustentado en el humanismo.El ¿Donde?, sería en cada estado de la república mexicana que desde su gobierno asuma generosamente el compromiso de gobernar para el pueblo, con el pueblo y en beneficio del pueblo, conscientes de que el modelo Neoliberal, no solo está agotado, sino que es riesgoso para la sobrevivencia del planeta mismo.¿Cuándo?, desde mi punto de vista ¡Ya es urgente!, vamos retrasados, el deterioro social, económico y ambiental ya son amenaza para la vida sana en el planeta… Por eso fue motivante la aprobación en esta semana de la: Ley Marco de Seguridad y Soberanía Alimentaria, en el Parlatino (Parlamento Latinoamericano que agrupa a los congresos y asambleas legislativas de 23 países de América Latina y el Caribe). La que reconoce el derecho a la alimentación de los pueblos.Ya México signó y tomó nota del compromiso, sin duda el gobierno federal hará lo propio para dar cumplimiento, ahora el reto es ser promotor activo y proponer soluciones y acciones innovadoras e ingeniosas a partir de la soberanía estatal, que tomando como base la naturaleza humana, lleven al cumplimiento del objetivo; el que no necesariamente debe estar limitado exclusivamente a la parte alimentaria, sino que en México, con imaginación y organización podemos construir propuestas que al mismo tiempo den solución a: La autosuficiencia alimentaria, la pérdida de soberanía, a la generación de empleo y riqueza, a la organización política y social, al arraigo contra la migración y a la recuperación de la dignidad de los mexicanos.*Escritor y soñador