?El arte de gobernar X?
Uruapan, Michoacán, 14 de enero del 2013R- Auuu. De la serie de artículos sobre El arte de gobernar, me quedo con dos reflexiones: la necesidad de que el gobernante ame a su tierra y a su pueblo y la urgencia de instituciones que den soporte a las políticas públicas...S- Mi Rufo ¡Sin duda tienes razón!, ya que características como honestidad y compromiso, se dan solas si el gobernante ama a su pueblo, y condiciones como un equipo de trabajo o de gobierno capaz y comprometido, es resultado natural de los primero, amar al pueblo y de contar con instituciones que garanticen y den soporte a las políticas públicas para cumplir con los objetivos de una alimentación sana y educación de calidad (que le sea útil) para el pueblo.R- Guarraguauuu ¡Ese es el punto!, de ahí como en cascada derivarán programas, políticas públicas, asignación presupuestal y la actuación de funcionarios y gobernantes en función del bien general y de servir al pueblo…S- Para lo que, el gobernante, deberá tener claridad respecto a los objetivos y posibilidades de logro dentro de su gobierno.R- ¡Guau!, esto es muy importante mi Santias, la claridad de ideas y objetivos, saber lo que se quiere y como lograrlo.S- Es donde entra la definición de prioridades, mi Rufo. El gobernante tiene que definirse si va por la gente o por el mercado, si su gobierno será nacionalista o al servicio del capital (no importa origen), por cumplir compromisos o por el desarrollo, por el gasto o por la inversión. Deberá definir, en una palabra, si su gobierno será humanista o Neoliberal, para, a partir de ahí definir estrategias y políticas públicas para lograr las cosas.R- Grrr, me permito disentir de ello, mi Santias: No es cuestión de ideología o de gustos, es cuestión de corazón, de compromiso y de sentido común. No hay de dos sopas, no hay opción de elegir entre el modelo Neoliberal o el humanista, a partir de la premisa de amar el pueblo. El modelo Neoliberal privilegia el tener sobre el ser y tiende de manera natural al desarrollo de un nuevo tipo de esclavitud por hambre, es decir, quién no se alinea y acepta las reglas del modelo y de quienes tienen el control y el poder, se queda fuera del sistema, sin trabajo y discriminado. El sistema solo acogerá a quienes se disciplinen y acepten ser explotados (las mayorías) y a quienes, con el poder de contar con los medios de producción, recursos de capital y poder político y militar, controlen las sociedades… Por ello insisto, desde mi perruno punto de vista, no hay más que de una sopa para aquel gobernante que ame a su tierra y a su pueblo: con una visión nacionalista, un modelo humanista que se refleje en la realidad, a través de incorporar a todos al sector productivo en un esquema en el que el trabajo subordinado sea la excepción.S- Si te entiendo bien, perro, no dejas otra opción para el buen gobernante más que un modelo socioeconómico humanista; entonces, ¿descalificas de entrada a quienes con eficacia logran éxitos económicos y desarrollo con el modelo Neoliberal?R- Auuu ¡Sin duda!, quienes presumen logros económicos con el modelo de mercado y consumo llamado Neoliberal, logran eso de manera regional a costa de la depredación de recursos naturales y de la explotación de sociedades enteras en otras latitudes. Recordemos que el modelito Neoliberal nace del colonialismo, sustentado en la explotación de recursos naturales en forma indiscriminada y criminal en naciones sojuzgadas, como lo fueron y lo han sido las naciones asiáticas, las africanas y las de Latinoamérica; y de la explotación o esclavitud de sus pueblos. En otras palabras, el éxito de unos ha sido históricamente la explotación y sacrificio de otros. Hay que acabar con ello y esto requiere de un modelo que privilegie a las personas sobre las ganancias, y el cuidado del entorno y del medio ambiente sobre las utilidades. El buen gobernante pondrá, en cuestiones filosóficas, la felicidad de su pueblo por encima de todo y en cuestiones prácticas, la alimentación sana y adecuada y una educación de calidad… Lo demás, lo demás será resultado natural de estas políticas y de poner a la persona humana como eje de todo.S- Si te estoy entendiendo bien, perro ¿Pones como condición para ser buen gobernante, definirse por un modelo humanista, poner a la persona su felicidad y realización como objetivo central y los sistemas de producción, así como el modelo financiero, monetarista, de educación y económico al servicio de ese objetivo central?R- Auuu ¡Así de sencillo!, pero no la felicidad en la mendicidad o dádiva, sino en la de la realización a través del trabajo, del compromiso, de la solidaridad y de la corresponsabilidad, mi Santias.Un saludo, una reflexión.Santiago Heyser BeltránEscritor y soñador