El arte de gobernar VI
Santiago y el Rufo“El arte de gobernar VI”Uruapan, Michoacán, 31 de diciembre del 2012R- Auuu. Podemos tener instituciones, programas, presupuestos, pero si no hay visión humanista y capacidad política, no habrá un buen gobierno...S- Mi Rufo, me parece muy importante tu reflexión, a la que añadiría, quizás como parte de la capacidad política, la necesidad de ver por el bien común. Te doy un ejemplo, en estos días navideños, con un albazo al estilo dictatorial que tanto critican, los izquierdosos, perredistas y morenos de la Asamblea del Distrito Federal, modificaron la ley para que en el código penal se redujeran las penas a vándalos y así poder sacar de la cárcel a quienes delinquieron el día primero de diciembre, violentando y destruyendo propiedad privada y pública en la capital. Hechos de los que fuimos testigos todos, ya que fueron filmados y transmitidos por televisión. Cito a Ricardo Alemán en su artículo en El Universal del 30 del presente: “Es de risa loca que luego de una década de que AMLO impuso el Código Penal por la fuerza de la mayoría del cártel Bejarano-Padierna, hoy la misma mafia haya modificado el mismo código, para sacar de prisión a sus iguales, los vándalos del 1 de diciembre.”R- Grrr, tiene razón Ricardo, cuando una ley se establece, modifica o adecua para beneficio de un grupúsculo, de amigos o de cómplices; deja de ser útil a la sociedad y se convierte en una perversión. Esa es una de las características de una dictadura, hacer leyes para beneficio y al contentillo del dictador; como las leyes venezolanas que hoy permiten que un lumpen como Hugo Chávez, se reelija impunemente y controle los procesos electoralesS- Lo que trae e mi memoria la reflexión que me compartió mi amigo Javier Mendoza Márquez, ex-presidente municipal de Celaya: “El arte de la política implica gobernar para todos con equidad y justicia; dadas las restricciones naturales de cualquier presupuesto, nunca alcanza para dar a todos lo que quieren; por ello, es responsabilidad del gobernante cuidar y construir los equilibrios… El presupuesto y los recursos públicos son como una cobija que no alcanza para cubrir a todos, es responsabilidad del gobernante cuidar que ningún sector o grupo jale la cobija para su beneficio descubriendo o dejando desprotegidos a otros.”R- Guauuu ¡Tiene razón Javier!, a quién, al igual que a nuestro lectores y a los amigo de Quadratín, mando un ladrido de felicitación y mis mejores perrunos deseos para el 2013 que inicia. Lo que no quita un alto grado de dificultad a “El arte de gobernar”, ya que, aún cuando se busquen los equilibrios, el gobernante siempre estará bajo presión de grupos y sectores que quieren una atención privilegiada, es decir, que sin recato quieren “jalar la cobija” para su beneficio aunque otros grupos, sectores o personas se vean afectadas. Es por eso que insisto, el buen gobernante no debe tener “amigos” ni “compromisos”, para que sus decisiones puedan ser regidas por el deber con el bien común, privilegiando el razonamiento sobre las presiones de grupo o de partido, en beneficio de la nación, del estado o del municipio, según sea el caso, sin olvidar que antes de ser una sociedad orientada al mercado, a la utilidad o a la ganancia, somos una sociedad de personas, no de cosas.S- Mi Rufo, no lo podías haber ladrado mejor ¡Tienes razón!, el buen gobernante deberá anteponer el bien de las mayorías sobre intereses particulares, en cada decisión, y estas deberán tomarse en función del largo plazo.R- Guauuu ¡Importante la acotación!, mi Santias. La visión de largo plazo es fundamental para gobernar bien. Hoy, una de las deficiencias en el modelo mexicano, además de la corrupción rampante, de la ineficacia derivada de una partidocracia que impone candidatos por compromisos de partido y no por vocación, compromiso y capacidades, es que se gobierna con una visión de corto plazo (3 o 6 años), lo que obliga a pensar más, en lo que sigue, que en lo que hay que hacer. La mayoría de los gobernantes están pensando en lo que van a hacer al terminar su mandato, y no en hacer lo correcto.S- Nada que objetar, mi Rufo, salvo honrosas excepciones la mayoría está pensando en sí mismo, en “su carrera política”.R- Grrr, lo que en automático limita su capacidad de servir y de ser buen gobernante. Es por eso que en México todo es urgente y a la carrera, y en consecuencia mal hecho.R- Auuu, por un momento deja correr la imaginación, situémonos en una comunidad cualquiera; Tiripetio, Huascaro o Nahuatzen en Michoacán; ahora pensemos que tenemos que gobernar exclusivamente para esa comunidad o pueblo: ¿Gobernaríamos para que fueran obreros los hombres y sirvientas las mujeres?, ¿nos conformaríamos con que los amigos de la comunidad, nuestros vecinos y familiares, fueran peones?, ¿buscaríamos con presiones ilegales que fueran burócratas del magisterio?, ¿buscaríamos como alternativa la inversión extranjera para que tuvieran “chamba”?... Te lo dejo de tarea, mi Santias, porque ya se acabó el espacio.Un saludo, una reflexión.Santiago Heyser BeltránEscritor y soñador