Santiago y El Rufo/El Pequeño Saltamontes
El Pequeño Saltamontes
Pequeño saltamontes era el mote que el Maestro daba a su alumno en el arte de la meditación y la reflexión en la cultura oriental televisiva.
R- Guarraguauuu, mi Santias, que buena memoria tienes, esos personajes surgieron en los principios de los 70´s en la serie de TV: “Kung Fu”, que narraba las peripecias de un monje en el Lejano Oeste, monje que resolvía los conflictos mediante las enseñanzas del Maestro budista.
S- Lo sé, lo que me conduce al diálogo sobre meditación con mi cachorro, en donde expresa:
Jr- En esta última etapa creo que es donde la meditación ha dado el mayor beneficio,... al facilitar la liberación del Ego. Mi sensación general es de tristeza por el mundo en el que vivimos y por la forma en que los humanos nos relacionamos. Me ha costado trabajo encontrar la fórmula para hacer lo que me gusta y lograr un ingreso para vivir...
S- Es parte de la falla del modelo que hemos construido; voy a referirme a una reflexión que le escuché a Mafalda y que viene al caso: -¿Qué necesita un ave para vivir? <Pregunta Mafalda>, ser ave <responde> ¿Y un pez?, ser pez... ¿Y qué necesita un hombre para vivir?,… ser ingeniero o doctor o licenciado… Es decir, en el sistema neoliberal que hemos construido, ser hombre no es suficiente para sobrevivir; es por ello que es difícil empatar lo que te gusta hacer con una forma de vida rentable que te provea de lo necesario o suficiente para vivir… Lo que nos lleva a tener que hacer cosas que no nos gustan para salir adelante y eso trae frustración y confusión y nos aleja de la esencia de la vida que en mi opinión consiste en alcanzar nuestra propia plenitud personal.
R- Guarraguauuu, mi Santias, has hablado claro y sustancioso, ahora entiendo porque la mayoría de los humanos viven frustrados con sus vidas y encabronados con cualquiera al que le puedan echar la culpa de lo que les sucede.
S- ¡Tienes razón!, perro. Las personas, incapaces de asumir la responsabilidad de su mediocridad o frustración vivencial por la insatisfacción que deja vivir ajeno a lo que se desea, no buscan quién se las hizo, sino quién se las pague y así responsabilizan a todos de lo que no les gusta, empezando por su padres, después los maestros y parientes y finalmente los gobernantes a los que achacan sus males y de esa manera descargan psicológicamente sus frustraciones, aunque nada resuelven, pues la solución está en cada uno y en hacer lo correcto.
R- Grrr, y no solo a eso, mi Santias; he escuchado a personas que reclaman al Creador su mala fortuna, como si hubiera un Dios responsable de la apatía, flojera o estupidez de cada uno de nosotros… ¿Pero que más te dijo tu cachorro, mi Santias?
S- Dice que se desespera, lo cito: Jr- Lo sé, lo sé,... es como que le tengo un amor-odio a las personas, por un lado las quiero ayudar y por otro lado me desespera y me pesa su conducta autodestructiva...
S- Eso es normal cachorro, nada más recuerda un par de cosas: 1.- Que la gente es como es y el camino para crecer en lo personal, es amarlas como son. Desesperarte por lo que cada uno es, no resuelve nada y criticar a los demás en sus diferencias, no es un derecho que tengas. Mejor acepta a las personas como son, ayuda al que se deje y aléjate de las personas destructivas o dañinas. 2.- Pasa de la reflexión a la acción. Haz cosas que te gusten y trata de servir a los demás desde las trincheras que la vida te proporcione, un camino es dando clases o conferencias, otro escribiendo libros, un tercero conviviendo y compartiendo tu caminar en la vida lo que has vivido y como lo percibes hoy, que te motiva y lo que has aprendido. Finalmente, viviendo bien, como un compromiso personal, te comparto: No se si recuerdes: vengo de una familia de mártires; mis bisabuelos se sacrificaron para que mis abuelos fueran felices, mis abuelos en lugar de ser felices, se sacrificaron para que mis padres fueran felices, mis padres, en lugar de ser felices, se sacrificaron para que tu tío y yo fuéramos felices... Yo decidí capitalizar todo ese esfuerzo y en lugar de sacrificarme por Uds. decidí ser feliz y así enseñarles con el ejemplo... En otras palabras, hazte el propósito de vivir feliz, de manera tal que la jornada que llamamos vida, se divertida a partir de hoy… ¡Así de sencillo!
Un saludo, una reflexión.
Santiago Heyser Beltrán
Escritor y soñador