Reflexión, esperando al Papa/Mateo Calvillo Paz
Reflexión ESPERANDO AL PAPA
UNA BUENA NOTICIA, RAYO DE ESPERANZA
Carlos Hernández de Tierra Caliente siente la violencia alrededor de él, el poder de criminales, inseguridad, amenaza de las policías. No espera nada. Pero ahora una alegría se forma en un cielo, diferente, celeste porque viene el Papa.
Su corazón parece despertarse de un largo tiempo de noche congelada, sus ojos brillan, su rostro se distiende, Hace tiempo que no sentía alegría. La venida del Papa es una buena noticia. Carlos siente que algo va a cambiar.
El Papa irradia serenidad y alegría y no es sólo pose. El es ministro, representante personal, imagen viva de un Dios que no es corajudo, autoritario, amargo.
Dios es Señor de la alegría, en sus obras pone armonía, paz. Cuando aparece Cristo en la tierra es en un marco de inmensa y universal alegría como lo narra el evangelista Lucas.
Nuestro pueblo gusta de la alegría, tiene muchas manifestaciones. Sin embargo, con frecuencia es el ruido exterior, hueco de nuestras fiestas. Necesitamos liberar la alegría pura que nace del ser interior.
Hay que quitar de la fuente personal la capa de corrupción, vicios, bajas pasiones. Quienes tiene la dicha de creer, pueden acercarse al sacramento de la reconciliación con Dios, consigo mismo, con los demás, liberar la alegría transparente, honda, desbordante. Que cada uno se una a la corriente de alegría auténtica, universal.