Prejuicio social a punto de desvanecerse/Gerardo A. Herrera
A partir del año 2010 hasta finales 2015, un total de seis mil 525 parejas contrajeron matrimonio, de las cuales tres mil 532 son parejas de hombres y dos mil 993 parejas de mujeres. En el mismo periodo se divorciaron 261 parejas, de los cuales, 128 han sido separaciones entre hombres y 133 entre mujeres, (datos del Registro Civil de la Ciudad de México).
En Michoacán tenemos 5 matrimonios igualitarios logrados por la vía judicial. 4 parejas de mujeres y una pareja de hombres.
Estoy seguro que pronto muy pronto todas estas serán solo estadísticas cuando las poblaciones puedan acceder al matrimonio igualitario ya modificado en el Código Familiar no solo en Michoacán, sino 27 entidades de la República, toda vez que ya cinco estados, incluidos la Ciudad de México tienen estos derechos para las poblaciones LGBTTTI y ahora en una expresión más a un concepto que sin eufemismo, es un concepto paraguas para incluir a todo lo que se vaya sumando en la diversidad sexual la queer (tomado del Face Book de Herrera Gerardo).
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), contribuyó y fue determinante en estos últimos años para dar paso a la universalidad de los derechos humanos de la comunidad Lésbico, gay, bisexual, trans e intersexual (lo queer) cuando menos en Michoacán y otras partes de México; primero, precisando que no se puede utilizar el discurso de odio para estigmatizar a una persona de orientación sexual diferente a la heterosexual llamándole “puñal o maricón” (caso Puebla), porque ello nos lleva a denigrar la dignidad humana y a discriminar, pero igualmente al dictaminar en junio de 2015 que las leyes de cualquier entidad federativa que consideren que la finalidad del matrimonio es la procreación y que la definan como la que celebran un hombre y una mujer es inconstitucional; además de generar protocolos para juzgar con perspectiva de género, de diversidad sexual.
En este contexto la LXXIII Legislatura del Congreso del Estado debe aplicar el marco normativo de dimensión universal de los derechos humanos para respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de las personas con una orientación sexual distinta a la hegemónica y dar paso al matrimonio igualitario y el concubinato igualitario en el Código Familiar de Michoacán; de igual manera está en suspenso si pasará o no la figura alternativa que no es definitivamente matrimonio por que se modificó su esencia, la Sociedad de Convivencia.
La Sociedad de Convivencia ya había sido presentada por la entonces diputada Citlalli Fernández a petición de Grupo de Facto Diversidad Sexual quien entrego el documento, en la LXX Legislatura, la misma fue congelada (la LXXI Legislatura no toco el tema en su agenda legislativa); la LXXII Legislatura incorporó a la Sociedad de Convivencia al Código Familiar en septiembre de 2015 como una figura alternativa de matrimonio, pero ya definida como sospechosa por la SCJN. Esta LXXIII legislatura regresa su esencia que se propuso por la sociedad civil organizada desde el 2006, la posibilidad de establecer espacios comunes entre dos o más personas.
Si bien, las modificaciones sustantivas al Código Familiar las ejecutará esta LXXIII Legislatura a quien se le reconocerá haberlas hecho; la pasada LXXII Legislatura no quiso aplicar la jurisprudencia y tesis de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, los exhortos de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, como tampoco los exhortos de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, modificando el Código Familiar integrando una figura sospechosa parecida al matrimonio denominada sociedad de convivencia y que ya había sido dictaminada como inconstitucional por la SCNJ.
No obstante de las limitaciones y violación a los derechos humanos de las minorías sexuales, alternativamente se llevaron a cabo acciones judiciales para promover cinco matrimonios celebrados en el periodo de 2014 a 2015; dichos matrimonios se lograron por la vía de las medidas cautelares de jueces federales de la SCJN. Se encuentra pendiente de fallo el amparo colectivo que se promueven por 19 personas y que los tribunales en Michoacán ya lo han enviado a la SCJN para que sean los ministros quienes resuelvan el fondo del asunto ( espero que esta resolución no tarde porque estamos a punto de presencias modificaciones sustantivas a nuestro marco jurídico en Michoacán); todos los procesos judiciales fueron impulsados de manera coordinada por la sociedad civil organizada encabezado por Grupo de Facto Diversidad Sexual en Michoacán y la Clínica de Litigio Estratégico de la UMSNH, destacando que los dos primeros matrimonios fueron realizados en las instalaciones de Ámsterdam Crepería de Concept Ámsterdam (los dueños han sido solidarios por todos estos años para el trabajo social a favor de los grupos vulnerados en Michoacán).
Lo que estamos viendo en Michoacán, es un trabajo permanente de años de la sociedad civil organizada en la cual la incidencia política ha permitido penetrar la mente de las personas que son legisladores y que presionadas por las autoridades judiciales, legislativas federales y de los órganos autónomos de derechos humanos permitieron alojar modificaciones al Código Familiar a partir de aplicar el principio de igualdad de oportunidades en el sentido de que hay que tratar desigual a los desiguales para convertirlos en iguales.
Es importante reconocer que las autoridades al identificar necesidades específicas (antes no se hizo por las mismas) como la del matrimonio y concubinato igualitario para retomar aquellos aspectos considerados en las recomendaciones internacionales y de autoridades judiciales y de órganos autónomos de derechos humanos que sirvan para legislar y, posteriormente, poner en marcha las medidas positivas que respondan de la mejor manera a la realidad michoacana y a sus desigualdades; así, consideramos como seguramente se dará en el dictamen de comisiones unidas de Derechos Humanos, Puntos Constitucionales y Justicia un Código Familiar michoacano dando paso al matrimonio igualitario y al concubinato igualitario con todos los efectos de la ley.
Las y los michoacanos ganaremos sí; pero gana también la democracia sexual, y en ello estamos abonando a la construcción de los espacios sin violencia, sin ideologías, sin discriminación, que no será fácil, porque ahora viene un proceso de convivencia amplia y plena de quienes tomarán decisiones para lograr su matrimonio y concubinato y ser familia. Habrá que buscar los espacios para discutir ideas, para escuchar razonamientos, para reeducar a la población para evitar que se pueda derramar el discurso de odio, o bien la violencia por este avance significativo que ya estamos esperando.
Agradecemos a todos aquellos que han abonado a este esfuerzo que tiene ya diez años de trabajo permanente por parte de la sociedad civil, iniciado por Grupo de Facto Diversidad Sexual en Michoacán y hoy a poyado por otras fuerzas políticas, sociales y de organizaciones de la sociedad civil. En su momento y por ser el iniciador de estas tareas me siento optimista de haber sido el emprendedor y encabezar estas tareas desde iniciado este siglo XXI, los resultados tardan, estos también, pero ahí están construyendo a favor de la democracia.