Porque no pierde Calderón con Josefina
El domingo pasado el PAN definió a su candidata a la Presidencia de la República, un triunfo anunciado el de Josefina Vázquez Mota; y aún cuando existen varios análisis que señalan que con la derrota de Ernesto Cordero perdió el Presidente Calderón, a mi me parece que no es así por lo siguiente: Recordemos que Josefina Vázquez Mota fue la coordinadora de la campaña presidencial de Felipe Calderón Hinojosa quien ya estando en la silla presidencial la nombra Secretaría de Educación Pública de México y posteriormente coordinadora de los diputados federales en la cámara baja, si bien es cierto que el candidato del presidente a la sucesión presidencial no era Josefina por que el siempre pensó en Juan Camilo Mouriño su segundo Secretario de Gobernación quien trágicamente murió y que posterior a ésta desgracia y llegado el momento trató de encontrar en sus colaboradores del gabinete a quién suplantara de mejor manera a su pupilo Mouriño, también lo es, que cuando se redujeron los nombres de los aspirantes a la candidatura presidencial de su partido, a sólo tres, tuvo bien claro a quién no dejaría pasar y ése era Santiago Creel, por lo que jugó con dos cartas, primero con Cordero que era su favorito y segundo con Josefina con la cual al final de cuentas si ganaba se sentiría cómodamente representado. Otros puntos importantes por los cuales no pierde Calderón, es que Josefina, puso sobre la mesa de la contienda interna la carta que marcó y marca la diferencia entre, sus compañeros de contienda interna Cordero y Santiago Creel y ahora adversarios políticos en la elección Constitucional Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador: el tema del género, ya que cada vez hay más mujeres participando en la vida democrática del país y que apoyan sin importar la filiación partidista un proyecto de género que despierte expectativas de que con ello avanza la inclusión femenina en cargos de elección popular, de administración pública, de dirección y de representación por solo mencionar algunos, logrando con ello mejores oportunidades de desarrollo para las mujeres. Creó que la posibilidad de que una mujer gobierne a su población cada día es más cercana en función de la confianza que genera al electorado por que se asocia con valores como la disciplina, organización honestidad, trabajo, capacidad y equidad, y ahí tenemos varios ejemplos en América Latina en sociedades con valores parecidos a los nuestros como Chile con Michel Bachelet, Argentina con Cristina Fernández en Brasil con Dilma Rousseff y Costa Rica con Laura Chinchilla, por sólo mencionar algunos, que han tenido y tienen mandatarias que son exitosas en sus gestiones y que mantienen altos índices de aceptación. Quizá no sea el caso de Josefina en México ya que su principal adversario a vencer Enrique Peña Nieto, le lleva con más de 26 puntos porcentuales de ventaja al día de hoy, que según datos de las últimas encuestas publicadas por Mitofsky seguramente serán muy difíciles de revertir. Le beneficia al presidente que ganara la candidata más competitiva y con un grado de cercanía y a la vez autonomía suficientes respecto de los pinos como para otorgarle oxígeno al Presidente. También resulto ser josefina la pre candidata que siguió al pie de la letra una estrategia de imagen personalizada en la que ofreció a los electores una cara amable, alejada del pleito y la confrontación, y un discurso lleno de emociones y promesas sobre todo la de ganar la Presidencia de la República con la primera mujer en la historia de México, y que cuidará de la familia de los mexicanos como ha cuidado la suya. Por lo anterior en la contienda electoral Constitucional próxima, Josefina resulta ser la adversaria menos fácil de vencer de los que la buscaban por su partido en la interna y por lo tanto no es la mejor noticia para el PRD y el PRI, lo anterior por dos razones: el voto de los indecisos que asciende al 35% aproximadamente y el de las mujeres que representa el 52% del padrón electoral y que puede moverse en los próximos días de campaña; y por la estrategia que ya dejó entrever de enviar a Andrés Manuel López Obrador a un lejano tercer lugar en las preferencias electorales que le permita confirmar la regla: la lucha a muerte será contra el PRI y su candidato presidencial, para que la elección se reduzca a dos y tener la posibilidad de acercarse al que el día de hoy le lleva amplia ventaja Enrique Peña Nieto. Estas son solamente algunos, datos de por qué consideró que no pierde Calderón con Josefina y que además lo tenía muy bien medido.