Pobreza y Reforma Energética
En los últimos días se hicieron públicas dos noticias de suma importancia para todos los mexicanos. Por una parte, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) dio a conocer los resultados de la medición de la pobreza en México para 2012. Dichos resultados indican que de 2010 a 2012 la pobreza en México creció en medio millón de personas ya que el registro para 2010 fue de 52.8 millones, mientras que el registro para 2012 fue de 53.3 millones de personas en condición de pobreza.
Otro dato muy revelador indica que de esos 53.3 millones de personas que viven en condición de pobreza en México, 21 millones son menores de 18 años. Algo que se ha venido diciendo por varios años y que nunca fue abordado con responsabilidad por varias fuerzas políticas es que México necesita realizar cambios de gran calado para poder hacer frente al desafío de la pobreza y desigualdad al que se dirigen principalmente las nuevas generaciones.
Los jóvenes son el futuro de México y si los jóvenes de hoy viven en pobreza y sin acceso a educación, no podremos reclamar a los adultos del futuro el estado que guarde el país en el que vivan. Por ello, se agradece que hoy, desde la oposición, sea Acción Nacional quien vuelva a insistir en realizar cambios de profundo calado en nuestro país.
A diferencia del PRI, quien apostó en los dos últimos sexenios a no realizar cambio alguno en México y frenó toda iniciativa modernizadora que garantizara la construcción de un país más justo, en la actualidad es el PAN el que presenta de manera seria y responsable una iniciativa de reforma energética que coadyuvará definitivamente en resolver el histórico problema de la pobreza en nuestro país.
Es pues, la iniciativa de reforma energética la segunda noticia que se dio a conocer en los últimos días y algunas de sus principales características son las siguientes:
En primer lugar, el principio básico de esta reforma sostiene que la propiedad de los hidrocarburos es y seguirá siendo de la Nación, no de los operadores, sean éstos nacionales o extranjeros. Los operadores nunca serán propietarios del petróleo y los hidrocarburos.
Por otra parte, la iniciativa privada podrá competir y/o asociarse con PEMEX a fin de realizar actividades de exploración y producción de petróleo, gas y otros productos. Asimismo, también podrá hacerlo para producir gasolinas y otros derivados, así como para su distribución, almacenamiento y transporte.
Lo anterior implica que el monopolio que ostenta tanto PEMEX como la CFE en el sector terminará, se promoverá la competencia en éste y se incentivará la investigación e innovación en el mismo con la participación de la iniciativa privada.
Por todo lo anterior, la reforma energética propuesta por el PAN en el Senado va más allá de una reestructuración y fortalecimiento al sector energético, busca, además, la mitigación de la pobreza en el país. Contempla que la inversión privada crezca hasta 30 mil millones de dólares al año, lo que con transparencia y responsabilidad se puede traducir en un incremento de 2% del PIB nacional.